2020-01-21

Programa

A continuación puede descargar el programa del IV Congreso Iberoamericano Leibniz: Razón, verdad y diálogo.

El congreso se realizará a través de la plataforma de ZOOM mediante videoconferencias en vivo.

Las horas del IV Congreso publicadas abajo siguen el siguiente formato:

México/GMT-5 (Madrid/GMT+2) [Buenos Aires/GMT-3]

  • jueves 1 Jul 2021
  • viernes 2 Jul 2021
  • sábado 3 Jul 2021

jueves 1 Jul 2021

Inauguración 9:30 (16:30) [11:30]

Inauguración

Alejandro Herrera y Juan NicolásSala 1

Jue 9:30 am – 9:40 am

Razões de uma controvérsia: Quel diálogo entre Leibniz e Stahl?

Adelino CardosoSala 1

A Leibniz le cabría bien el título de “Filósofo-Correspondiente”, por su correspondencia con una quantidad imensa de interlocutores con quienes se há correspondido, sea filósofos, científicos, teólogos, políticos. Muchas de sus correspondencias asumen un caracter abiertamente controversial. Su primera correspondencia filosófica, con J.
Thomasius (1663-1672) es un ejemplo de relación amigable entre un alumno y su más respectable profesor, pero resulta más exigente y más animada con el debate en torno a la cuestión del valor recíproco de la tradición y de la modernidad. Leibniz afronta su maestro confesando su adesión al cartesianismo, aunque se esfuerza permanentemente por conciliar su versión de la modernidad con la tradición aristotélica.
El tono habitual de las controversias leibnizianas es simultaneamente frontal y dialogal. Es el caso de su correspondencia con Arnauld, con De Volder, Bayle y tantos otros. Sin embargo, la correspondencia con Des Bosses es veraderamente especial porque Leibniz asume la doctrina del vínculo sustancial, defendida en el círculo filosófico de los Jesuítas como una teoría capaz de explicar la transubstanciación y incluso la organización de los cuerpos vivientes.
Contrariamente a su procedimiento común y a su elaborada filosofía de las controversias, donde intenta establecer los dispositivos requeridos para una controversia bien reglada, Leibniz inaugura la controversia com Stahl de una forma confrontacional.

Sus animadversiones empiezan con un prefacio en lo que Leibniz parte del princípio de razón en tanto que princípio de inteligibilidad universal y expone su concepción del organismo viviente como “una máquina de la naturaleza o una máquina divina” y el paralelismo entre los fenómenos orgánicos y psíquicos, pero sin ninguna forma de influenza entre ellos. Sus críticas son muy específicas, elegantemente formuladas, pero muy contundentes: Leibniz acusa su interlocutor, por ejemplo, de “error grosero” (para calificar la negación stahliana de la división infinita de la matéria), o de aserción “monstruosa” (a propósito de la tese stahliana de una causalidad real del alma sobre el cuerpo). Por su vez, Stahl, en las Enodationes asume un tono inamistoso y afirma incluso que las cuestiones planteadas por Leibniz son “ociosas y incluso odiosas”, propias de un “sofista”. Las Exceptiones de Leibniz y las Replicationes de Stahl no contribuirán sino para subrayar la disparidad de los sistemas intelectuales de estos dos autores.

El objectivo principal de este trabajo consiste en mostrar que el diálogo de sordos entre Leibniz y Stahl no se basa en rasgos de personalidad contrastantes sino en estilos de pensar en larga medida contrários sobre cuestiones decisivas para ambos: la noción de vida, el significado del organismo, el tipo de relación entre el cuerpo y el alma.

Jue 9:40 am – 11:00 am
Stahl

11:10 (18:10) [13:10]

¿Anticipó Leibniz la noción de modelo? Una ciencia de las relaciones abstractas

Óscar EsquisabelSala 1 – Lógica / Matemáticas I

En un reciente trabajo, Anne Michel-Pajus y David Rabouin (2017) ponen en cuestión la interpretación de la matemática universal leibniziana en términos de un cálculo lógico general. Desde esta perspectiva, los autores sostienen la especificidad matemática del proyecto de matemática universal, que Leibniz caracteriza como una ciencia general de la cantidad que, en algunos textos, llega a identificarse con el álgebra. Así, el proyecto leibniziano se caracteriza por ser una “lógica matemática” y también una “lógica de la imaginación”, en el sentido en que desarrolla un conjunto de procedimientos formales que son propios de la matemática. Los autores sostienen dicha interpretación mediante un minucioso y cuidadoso tratamiento de los textos leibnizianos relativos a la matemática universal. En términos generales, coinicidimos con esta interpretación. No obstante, desearíamos debatir la tesis que los autores sostienen en relación con la conexión entre combinatoria y matemática universal. En efecto, defienden la postura de que la matemática general, como ciencia de la cantidad, no resulta de la aplicación de la aplicación de relaciones formales o abstractas al campo de la matemática, así como tampoco constituye una especie de interpretación de un cálculo abstracto dentro del dominio de la cantidad. Por otra parte, las afirmaciones de Leibniz relativas a la “aplicación” de la combinatoria en la matemática general se reducen, así lo defienden, a la mera introducción de métodos combinatorios para el tratamiento de problemas algebraicos. Desde nuestro punto de vista, los textos leibnizianos nos proporcionan suficientes elementos de juicio para sostener la tesis contraria, al menos en el sentido de que Leibniz pensaba en la combinatoria como una ciencia de relaciones abstractas “aplicables” o “interpretables” en diferentes dominios, incluyendo a la matemática. Si bien es cierto que la matemática universal no resulta directamente de la combinatoria, podemos mostrar de qué manera Leibniz concebía la aplicación de tales relaciones abstractas en diversos campos de la matemática.

Jue 11:10 am – 11:30 am
Modelo, Relaciones

De la aritmética mexicana de Caramuel a la aritmética binaria de Leibniz

Ricardo Pérez MartínezSala 1 – Lógica / Matemáticas I

Cuando los españoles llegaron a América, primero negaron que los amerindios conocieran o que tuvieran una aritmética, para después imponerles la suya. En la “Meditatio Proemialis”, de su Mathesis Biceps, vetus et nova (Campaniae, 1670), Caramuel afirma que en el encuentro de dos diversos saberes, el europeo y el amerindio, no se debe imponer uno sobre otro, al menos no desde el punto de vista epistemológico.

Ahí donde el padre Antonio Ruiz escribe “ensañar” Caramuel escucha “imponer”. Y, con enorme libertad de espíritu y profunda sutileza, concluye: “Ruiz les ensañaba la nuestra, porque no quería sufrir la molestia de aprender la de ellos” (Caramuel, 1670: LI). Y luego, Caramuel avanza una ironía: “¿Cómo van a ser tan estúpidos que no sepan contar más allá de cuatro? ¿acaso si alguien le roba a un pequeño gobernante una de sus treinta esposas, o a un campesino una de sus cien ovejas ninguno de ellos se percatará del robo?” (Caramuel, 1670). Siempre en su Mathesis biceps, Caramuel cuenta que en un viaje a Venecia conoció al Marqués de Mancera, hijo del homónimo Virrey de México —con quien después compartió correspondencia (Caramuel, 1670)— y que éste le contó muchas noticias sobre México, lo cual hizo que naciera en Caramuel un interés por las culturas y los saberes de los mexicanos. Es así que Caramuel, después de haber leído el Arte de la la lengua mexicana y Castellana (1576) de Alonso de Molina, escribió un breve tratado sobre la aritmética náhuatl titulado De Mexicana arithmetica, el cual seguramente esperaba agregar a la segunda edición de su Mathesis Biceps. En ese breve tratado, y corrigiendo ahora al padre Molina, Caramuel explica que los españoles han interpretado mal el saber de los mexicanos.

Es por eso que Caramuel propone la interpretación siguiente: el sistema de numeración mexicano no tiene como base un solo sistema de numeración recurrente como la decimal sino que, siendo más compleja que la europea, ella combina dos sistemas de numeración: el “cuaternario con el quinario, pues procede, en primer lugar, por cinco unidades y, después, por 4 múltiplos para formar 20”(Caramuel, 1978). Lo que me parece importante no es la veracidad de la interpretación de Caramuel, sino el contacto entre saberes amerindios y saberes europeos, así como su muy particular modo de interpretarlo. Fue ese contacto lo que pudo haber posibilitado la primera descripción de la aritmética binaria que hizo Caramuel en la Mathesis biceps; aritmética que 30 años después Leibniz, que leyó a Caramuel, se atribuyó apelando a la numeración china.

Jue 11:30 am – 11:50 am
Aritmética, Caramuel

El Leibniz de Louis Couturat

Víctor Manuel Hernández M.Sala 1 – Lógica / Matemáticas I

Luis Couturat no solo es el responsable de la famosa edición de los manuscritos inéditos de Leibniz que, a decir de Bertrand Russell, prestaron apoyo rotundo a la interpretación según la cual la metafísica de Leibniz se funda por completo en su lógica, sino que también fue el promotor entusiasta de la por entonces nueva lógica matemática, y el encargado de concebir esta lógica como la realización parcial del sueño Leibniciano de una Characteristica universalis, así como figurar como partidario de la creación de una lengua artificial (la lengua ido como una forma de esperanto reformado) bajo el mismo espíritu de dicho proyecto. En este trabajo me propongo mostrar algunos de los rasgos de ambas actividades, resaltando sus acuerdos y diferencias con los lógicos Leibnicianos más renombrados del momento
(como Peano, Frege, Schröder, y Russell).

Jue 11:50 am – 12:10 pm
Couturat

Concept of the corporeal substance in the young Leibniz

Ryoko KonnoSala 2 – Filosofía de la Naturaleza I

This presentation examines the substantiality of the body in Leibniz’s early philosophy. It is widely accepted that when he established his first natural philosophy in the late 1660s, the young Leibniz was aligned to Cartesian philosophy despite not intensively understanding Descartes. Leibniz emphasized that “only magnitude, shape, and motion are to be used in explaining corporeal properties.” (Letter to Thomasius, 20/30 April 1669) In this respect, the motion is meant to divide matter, whose parts compose the shape of a body. Leibniz translated Aristotelian hylomorphism in geometrical terms: matter represents inert mass, and form denotes a geometrical shape. Interestingly, Leibniz interpreted the notion of the substantial form of a body as its geometrical figure.

This inference contrasts the ideas he would develop 17 years later in the Discours de métaphysique, §12. In this treatise, he denies such a geometrical interpretation of the body. How, then, did the young Leibniz establish the substantiality of the body? This question is not anachronical because he tries to define the subject of change in natural phenomena. Therefore, present paper will highlight his extensive usage of the supposite, a conception he originally developed for his theology. The paper will also articulate the signification of the bodily unity sought by him through his mathematized hylomorphism. The presentation will ultimately reveal that the substantiality of the body was a fundamental concern for the young Leibniz.

Jue 11:10 am – 11:30 am
Cuerpo, Sustancia

A natureza dos corpos: as críticas de Leibniz a Malebranche

Sacha Zilber KonticSala 2 – Filosofía de la Naturaleza I

Dentre os seus contemporâneos, Malebranche parece ser considerado por Leibniz como aquele que levou mais longe as consequências da concepção cartesiana de matéria. Ao mesmo tempo em que o filósofo alemão erige uma física fundada em princípios que eram recusados pelo cartesianismo, a correspondência entre os dois autores atesta não somente o interesse de Leibniz pela filosofia do oratoriano, mas também a disposição deste para repensar e reformular parcialmente sua física a partir das críticas e demonstrações elaboradas por seu interlocutor. A presente comunicação tem como objetivo analisar as leituras e as críticas que Lebniz faz da noção malebrancheana da natureza dos corpos. Buscaremos, em primeiro lugar, examinar as táticas argumentativas feitas por Leibniz em suas cartas a Malebranche, e como ele busca dissuadir, com parcial sucesso, o oratoriano dos princípios da física cartesiana. Em seguida analisaremos o opúsculo Entretien de Philarète et d’Ariste, de 1715, no qual buscaremos mostrar os limites dessa dissuasão, e a crítica radical que Leibniz faz ao modo como Malebranche concebe os corpos, e a importância dessa crítica para a sua filosofia de maturidade.

Jue 11:30 am – 11:50 am
Cuerpo, Malebranche

O corpo e a substância na crítica de Leibniz aos cartesianos

Patricia C. SitaSala 2 – Filosofía de la Naturaleza I

Para Leibniz que, como sabemos, desejou promover a reabilitação das causas finais na física, as explicações sobre a matéria, o espaço e o movimento são decorrentes de um equilibrado sistema metafísico cuja origem é o decreto divino de conservar sempre a mesma força e a mesma direção no total, como ele afirma na correspondência com Arnauld, decorrente do princípio de razão suficiente. Essas explicações, da força entendida como a capacidade de agir e produzir um efeito futuro, e da direção como a determinação do movimento, tem vistas ao cumprimento da finalidade prevista pela bondade e sabedoria divina. A finalidade geral da ordem do mundo, o melhor entre os possíveis, deve ser coincidente com as explicações mecânicas das partes e do todo da natureza. Tratamos, neste trabalho, de encontrar elementos para tentar compreender o corpo a partir dos conceitos leibnizianos de matéria e movimento através da análise comparativa com alguns pressupostos cartesianos fundamentais contidos, principalmente, no Exame da física de Descartes. Para nosso propósito será suficiente apontar características que permitam, através dessa análise, auxiliar na construção do entendimento da concepção leibniziana de corpo, importantes também para a compreensão do seu conceito de substância.

Jue 11:50 am – 12:10 pm
Cartesianos, Cuerpo, Sustancia

La metafísica de los espejos: Jorge Luis Borges “en diálogo” con Leibniz

Griselda GaiadaSala 3 – Leibniz y Borges

Como es sabido, Jorge Luis Borges se ha sentido fuertemente atraído por la filosofía. Sin embargo, no fue un filósofo en el sentido lato del término. No lo fue porque su literatura no constituyó un “pretexto” para tomar partido por ciertas ideas o convicciones filosóficas, ni tampoco buscó dar fundamento racional a cierta comprensión del mundo. No obstante, lo fue a su manera, no sólo porque su comprensión de la filosofía ha superado con creces la de tantos filósofos de profesión, sino también, y sobre todo, porque se ha dejado inspirar por los grandes interrogantes y problemas que definen propiamente a la filosofía. Su obra fue en esencia una obra de la imaginación, destinada a
expresar por imágenes nociones abstractas, a ilustrarlas e insuflarles vida mediante versos, tramas y personajes ficticios. Escéptico por vocación, Borges defendió, pese al reservorio metafísico que animó su obra, una concepción de
la metafísica singularmente provocativa: “la metafísica no es más que una rama de la literatura fantástica”. A partir de esta fórmula, que prima facie parece invalidar aquélla en sus pretensiones epistémicas, abordaremos las estrechas conexiones que se registran entre las letras de Borges y las de Leibniz con relación a lo que llamaremos una “metafísica de los espejos”. Asiduo lector de la Enciclopedia británica en su edición de 1911 — posiblemente, la ocasión de un primer contacto con el pensamiento leibniziano —, Borges invocará con frecuencia el nombre de Leibniz y dará forma literaria a un conjunto de tesis singularmente caras al filósofo. Aunque distantes en tiempo y lugar, un “diálogo” se produce entre ambos en el cenáculo de una tradición común.

Jue 11:10 am – 11:30 am
Borges, Metafísica

La máquina de Leibniz: Los conceptos del eterno retorno y los mundos posibles leibicianos en la obra de Jorge Luis Borges y su expresión alegórica

Lidia VásquezSala 3 – Leibniz y Borges

La propuesta central de este proyecto es definir la obra literaria de Jorge Luis Borges como la expresión literaria de una Characteristica Universalis. Para ello, se ubica la presencia en la obra literaria de Jorge Luis Borges de dos conceptos del eterno retorno y mundos posibles. Estos conceptos serán analizados y comprendidos utilizando las categorías del infinitesimal y de cálculo de Leibniz para que den cuenta de cómo se expresan tales conceptos, algunas veces de manera alegórica, otras veces de proposicional para consolidar un texto pictográfico universal cuya representación más que visual es eidética. Es decir, se puede hablar de representación mental tal cómo lo son los conceptos leibnicianos susceptibles de representación matemática.

Si se tuviera que enunciar este problema en lenguaje puramente filosófico, se podría decir que se trata de resolver a la pregunta ¿Cambian los conceptos filosóficos como eterno retorno y mundos posibles su estatuto metafísico cuando se expresan literariamente? Esta problemática es añeja. Es la pregunta sobre la relación entre la literatura y la filosofía o, dicho de otro modo, la relación entre la obra literaria de Jorge Luis Borges y la filosofía. Actualmente, la problemática se ha delimitado a la relación entre la literatura de Borges y la filosofía en concreto con un autor, se le ha relacionado con Nietzsche, con Duns Scoto y por supuesto con Leibniz.

Ahora bien, en esta problemática se ha incorporado un vector que da complejidad a esta propuesta de investigación, pues se trata de comprender dicha relación a partir de conceptos relacionados con imágenes verbales que, en este caso, han dado lugar a alegorías de una naturaleza -si es posible hablar de naturaleza- literaria. Dicha complejidad radica en que, por el tipo de fenómeno que se aborda, es preciso un método que permita dar cuenta del carácter metafísico o no de la expresión verbal de dichos conceptos.

Jue 11:30 am – 11:50 am
Alegoría, Eterno retorno, Mundos posibles

Borges y Leibniz: una fascinación por el infinito

Roberto Sánchez BenitezSala 3 – Leibniz y Borges

Análisis dedicados a entender la forma en que en Borges existen prolongaciones de las formulaciones leibnizianas, hablan de una comunidad de intereses que van desde la idea de laberinto; la fascinación por el encadenamiento entreverado de causas y efectos (en donde ningún acontecimiento queda sin justificación); el principio de identidad de los indiscernibles, derivado del principio de razón suficiente; hasta el planteamiento de las ramificaciones sin límites de las posibilidades diversas. En ello destacan las meditaciones sobre las paradojas innombrables del infinito (según Emile Behier, Leibniz pertenece, al lado de Eckhart, Boheme y Bruno, a los filósofos del “infinito apasionado”) puestas al servicio de una tematización de lo absurdo, así como por una propensión lúdica a la mistificación de la metodología del descubrimiento científico. Los temas de Leibniz vinculados con ciertos textos borgianos tienen que ver, por ejemplo, con su planteamiento del “concepto completo”, el de substancia formal o mónada, la idea de lo “composible”, y la percepción interna como forma de comunicación con el otro. Las ficciones borgeanas irradian sobre la obra de Leibniz y la hacen figurar como un autor asimismo explorador de lo fantástico.

Mientras que Borges elabora “ficciones metafísicas” en las cuales cabe la sospecha de que todo sistema especulativo es imperfecto; que es lo indecidible lo que en verdad prevalece en ellos y que la racionalidad está “secretamente atrapada”, la obra de Leibniz se inscribe en una poética de la inteligencia, fruto de una ensoñación lúcida, en la medida en que pretende simbolizar un mundo que busca a su vez explicar; expresión metafísica que queda inscrita en el “ilusionismo barroco” del “todo pasa como si”, y que invita al espíritu a “aventurarse en el dédalo razonable y misterioso de un universo en el que la realidad filosófica no supera a la ficción literaria”.

Jue 11:50 am – 12:10 pm
Borges, Infinito

Verdad lógica y racionalidad dialógica en Leibniz: lengua universal, pluralidad lingüística y diversidad cultural

Concha RoldánSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz

El objeto de esta ponencia será mostrar la complejidad de un pensamiento multidisciplinar como el de Leibniz, tan prolífico como plural, comprometido con la ciencia, la filosofía y la política de su tiempo e interesado por el valor intrínseco de las culturas y lenguas no occidentales.

Junto a la “razón teórica” leibniziana, que pusieron de manifiesto a comienzos del siglo XX tanto las interpretaciones “logicistas” de Louis Couturat y Bertrand Russell, como los “modelos matemáticos” de Michel Serres, en la segunda mitad del siglo se desarrollaron propuestas que hacían hincapié en la “racionalidad dialógica” de Leibniz para resolver no sólo las controversias científicas sino también la diversidad cultural y religiosa, y la pluralidad lingüística. Una “racionalidad dialógica” que permite que en el pensamiento de Leibniz convivan los análisis lógicos y las reflexiones ético-políticas, en las que se entrelazan -more combinatoria- los conceptos, las palabras y las cosas desde una idea de “verdad” que no prospera sin lenguaje: la Característica universal.

Leibniz no consiguió alcanzar su sueño de elaborar un alfabeto de pensamientos que se convirtiera en el Juez de las controversias (A VI, 1), pero no se cansó nunca de repetir que en las esferas en que no obtengamos certezas, no hemos de desechar las probabilidades, que nos hacen progresar aunque sea imperceptiblemente en la filosofía práctica (ética y política), a cuyo servicio está nuestra racionalidad teórica (lógico-matemática). El modelo jurídico le sirvió en muchas ocasiones de paradigma para constituir esta lógica de lo verosímil a la que llama «balanza de la razón», y cuyo principal objetivo era el constante perfeccionamiento y el «acercamiento al punto de vista correcto» que en cuestiones prácticas pasa por la consideración respetuosa y reflexiva de «la perspectiva del punto de vista del otro», siguiendo el norte de la justicia y la tolerancia.

Jue 11:10 am – 11:30 am
Lingüística, Verdad

El enunciado, unidad discursiva semejante a la mónada: dialógico y rizomático

Roberto C. GarnicaSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz

En este trabajo se mostrará cómo el enunciado, en tanto unidad discursiva (en contraposición con la oración en tanto unidad de la lengua) tiene un carácter dialógico (incluso polifónico) y rizomático.
Para tal fin seguiremos, por una parte, la intuición de Bajtín quien explica que el enunciado, a pesar de tener fronteras establecidas por el cambio de sujetos discursivos, en realidad está relacionado o conectado, “semejantemente a la mónada de Leibniz” [Bajtín 1997: 284], con una infinidad de enunciados pasados, contemporáneos e incluso futuros; y, por otra, la noción de rizoma, destacando los principios de conexión y heterogeneidad: además de interrelacionarse entre ellos, los eslabones semióticos se conectan con cuestiones biológicas, políticas, económicas, artísticas, científicas, etc., “poniendo en juego no sólo regímenes de signos distintos, sino también estatutos de estados de cosas” [Deleuze y Guattari, 2002].
Cabe aclarar que Bajtín compara a los enunciados con las mónadas no porque estos no tengan ventanas “por las cuales alguna cosa pueda entrar o salir”, sino porque hay un enlace o acomodamiento universal que “hace que cada substancia simple tenga relaciones que expresen todas las demás, y que ella sea, por consiguiente, un espejo viviente y perpetuo del universo”. En este sentido, la conexión de todo con todo está presente en cualquier acto discursivo y son los interlocutores quienes pueden -o no pueden- comprender dicha potencialidad, así como “una misma ciudad contemplada desde diferentes lugares parece diferente por completo y se multiplica según las perspectivas”.

Jue 11:30 am – 11:50 am
Enunciado, Mónada

Leibniz: El diálogo como instrumento para la construcción del conocimiento y de una sociedad en paz

Tomás Guillén VeraSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz

El diálogo, la conversación entre dos o más personas, incluso la controversia, la discusión de opiniones contrapuestas, formaron parte de la actividad diaria de Leibniz. Ambos procedimientos sirvieron a Leibniz -y, salvando las distancias, sirven- como instrumentos de reflexión y como generadores de ideas. Ambos exigen a los interlocutores una actitud de escucha y reflexión, actitud que les exige respeto mutuo y ponerse en el lugar del otro, es decir, practicar un principio fundamental de la ética leibniziana, el de la place d’autrui. Precisamente porque el diálogo no presupone el acuerdo previo entre los interlocutores, pero sí la libertad mutua y la actitud de búsqueda del acuerdo, hace posible
la avenencia, cuando llegan a concordar sus visiones de la realidad. Así pues, el acuerdo se presenta como una elaboración o conclusión lógica, porque el camino que recorren quienes dialogan busca la verdad, condición indispensable para que exista diálogo.

El Leibniz dialogador, que encontró interlocutores en todos los ámbitos del saber y con quien dialogaron los intelectuales más importantes del siglo XVII, se topó con el muro infranqueable de John Locke, a pesar de los buenos oficios de Thomas Burnett. Frente a interlocutores como Pellisson, Bossuet, Bernoulli, Arnaud o Malebranche, con quienes Leibniz intercambió su pensamiento y creatividad, la negativa del autor del Ensayo sobre el entendimiento humano plantea muchas cuestiones, cuya respuesta hay que buscar, entre otros lugares y fundamentalmente, en los Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano, una obra cuya redacción sobrepasa la dimensión estrictamente filosófica y obliga a pensar en un Leibniz que, a la vez que filósofo, actuó como consejero áulico, diplomático, es decir, que actuó y pensó como político.

Jue 11:50 am – 12:10 pm
Conocimiento, Sociedad

12:50 (19:50) [14:50]

El ‘principio vital’ de Leibniz y su recepción por Ortega y Gasset

Juan A. Nicolás MarínSala 1 – Leibniz en Diálogo

Leibniz introduce una transformación en la concepción de los principios respecto a la tradición anterior. Si bien los principios son considerados como los pilares estables de la estructura de la racionalidad, Leibniz adopta una nueva actitud frente a ellos. En vez de la actitud de venerable respeto que impide reformarlos en algún sentido Leibniz adopta una posición profundamente transformadora. Su obra es una exhibición creativa de
nuevos principios y de nuevas versiones y aplicaciones de los ya existentes. Alarga interminablemente la lista de los principios creando muchos nuevos (por ejemplo, el principio del lugar del otro). Y los ya existentes los multiplica en multitud de nuevas formulaciones y aplicaciones. Así por ejemplo, del Principio de razón suficiente elabora y utiliza más de cuarenta formulaciones distintas.

Esta transformación en la concepción de los principios por parte de Leibniz puede sintetizarse en dos líneas fundamentales: un giro dinamicista y un giro vitalista. Esta transformación es la que llega hasta Jose Ortega y Gasset y ante la que se muestra “sorprendido”. Esta sorpresa tiene un cierto impacto en su propia obra hasta el punto de que puede sostenerse que concretamente el segundo aspecto de esta transformación (giro vitalista) es una de las fuentes de inspiración de su racio-vitalismo.

Jue 12:50 pm – 1:10 pm
Ortega y Gasset, Principio, Vital

El trasfondo platónico de la teoría leibniziana de las pequeñas percepciones

Héctor A. Loreto de VázquezSala 1 – Leibniz en Diálogo

En la Introducción de los Nuevos Ensayos, Leibniz explica la importancia que tienen las pequeñas percepciones en el entendimiento humano. Estas pequeñas percepciones alcanzan cierto valor o magnitud antes de que lleguen a la conciencia y consisten en un movimiento mecánico infinitesimal de partículas. Afirma, además, que esas pequeñas percepciones revelan la conexión que cada ser tiene con el resto del universo. En efecto, directa o indirectamente uno percibe el universo entero a través de estas pequeñas percepciones, aunque no sean percibidas de manera consciente. El propósito de este trabajo es mostrar que la doctrina leibniziana de las pequeñas percepciones es una vía fenoménica para fundar la doctrina de la conexión universal de las cosas, misma que tiene su origen en el platonismo y en la tradición platónica de autores como Filón de Alejandría. No nos parece casualidad que en la misma Introducción de los Nuevos Ensayos, Leibniz se describa a sí mismo como un filósofo que guarda mucha afinidad con Platón. Esto último lo afirma respecto de las ideas innatas, pero nos parece que es igualmente válido para la doctrina de la conexión universal de las cosas. La vía platónica, la cual tiene bastante influjo pitagórico, se presta para establecer que si existe una conexión universal en los fenómenos sensibles (materiales), como Leibniz lo demuestra con las pequeñas percepciones, entonces también debe existir tal conexión en los seres auténticos (mismo que son el fundamento de los eres materiales), es decir, en los seres inmateriales. Estos seres inmateriales son, para Platón, las Ideas; mientras que, para Leibniz, son las mónadas. La doctrina de las pequeñas percepciones es una de las razones más poderosas que tiene Leibniz para sostener que una mónada refleja de una u otra forma al universo entero.

Jue 1:10 pm – 1:30 pm
Platonismo

La figura de Atenea en el pensamiento de Leibniz y Schelling

Luca Rodriguez RostkieSala 1 – Leibniz en Diálogo

En la ponencia nos interrogamos sobre el lugar que ocupa la diosa griega en los dos filósofos buscando una posible influencia de Leibniz en Schelling. Proponemos que Atenea en tanto personaje mitológico puede ser llevada, partiendo de Leibniz, a lo que se conoce en la filosofía del último Schelling con el nombre de filosofía racional pura.

Para el filósofo de Leonberg, la filosofía leibniziana no le es en nada ajena. Schelling conoce la filosofía de Leibniz desde su juventud y este va a debatir con Leibniz durante toda su vida, desde los primeros escritos hasta los últimos. Es justamente tratándose de los últimos escritos de ambos filósofos que nos encontramos con la figura de Atenea. Tanto en Leibniz como Schelling Atenea cumple un papel de clausura. En Leibniz, Pallas cierra los ensayos de 1710, gracias a la explicación de la diosa, el mito de Sextus encuentra continuidad y le permiten al filósofo, superar los problemas encontrados en el diálogo entre Valla y Glarea (§ 411-412) en relación con la conciliación entre providencia y preciencia.

En cambio, la Atenea de Schelling pertenece a otro registro. Este obedece al desarrollo histórico de la consciencia mitológica en su último estadio (mitología griega). Atenea es para Schelling la primer conciencia restaurada en su limpidez y virginidad, o dicho de otra manera, la conciencia que vuelve a sí y sale ya armada de la cabeza de Zeus con la intención de combatir todo lo que pueda amenazar su unidad (SW XII, 665-666).

Jue 1:30 pm – 1:50 pm
Atenea, Schelling

Leibniz’s theory of similarity

Aleksandra HorowskaSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje I

The main purpose of my paper is to bring forward an outline of the Leibnizian theory of similarity (Lat. similitudo). By analysing fragments of selected Leibniz’s texts (i.a. Elementa Nova Matheseos Universalis, A VI,4,513-524) I will present the main assumptions of the theory as well as I will point out objective and subjective determinants of similarity as a
transcendental relation based on comparison (Lat. comparatio). In accordance with this, I will examine the statement expressed by Louis de Jaucourt that the Hanoverian was the first thinker to provide a clear idea of similitude.

Leibniz’s concept of similarity, emerged in the early period of his intellectual activity, developed and refined in the Parisian period, is based primarily on two assumptions: (1) qualitative identity and (2) compresence, or co-perception. The first, resulting from a qualitative approach to ontological and mathematical issues, comes down to the fact that two objects are similar if and only if they have logically identical qualities (see: A VI,380). In connection with this appears a problem of the minimum number of properties sufficient to establish similarity of two things, which was never determined by Leibniz, as far as I know. The identity cannot also refer to all qualities, since it would determine the logical and ontological identity of the objects themselves.

The second assumption, which can be considered historically and philosophically original, is that two similar objects can only be distinguished from each other if they are compared with each other, or with something third in some quality (A VI,4,514; GM VII,17). The key notion of the compraesentia may be contemplated in two suppositions: ontological, when it means compresence of two similar objects, and epistemological, when it refers to their co-perception (comperceptio, A VI,4,868) by a subject, which can be firstly comprehended as comparison of internal conceptual determinations of things, or purely intellectual co-perception.

In this abstractive approach to the problem of similarity the existential aspect is completely ignored by Leibniz (in favour of the essential one), which allows it to be applied not only to purely theoretical disciplines such as ontology or geometry, but also – by the tool of the rhetorical similitudo – to the practical ones, such as jurisprudence.

Jue 12:50 pm – 1:10 pm
Similaridad

La naturaleza de las idea innatas en Leibniz (NE, libro 2, 1)

Miguel Gramage B.Sala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje I

La tesis que se defenderá en esta ponencia es que la defensa del innatismo en Leibniz responde al problema de la unidad que en la filosofía moderna se materializa en las dicotomías particular-universal, multiplicidad-unidad, etc. Los Nuevos Ensayos se nos presentan, entonces, como respondiendo al problema de la unidad en el plano del sujeto
gnoseológico que de igual manera se plantea en los ámbitos metafísico y ontológico. El innatismo de Leibniz se descubrirá como el elemento que posibilita la armonía entre el plano del sujeto y los planos del ser y de la divinidad. Por eso las ideas innatas acontecerán como el fundamento de posibilidad de todo conocimiento de la realidad. De igual manera, íntimamente ligado a este problema se abordará el problema de la necesidad.

Jue 1:10 pm – 1:30 pm
Ideas, Innatas

Leibniz on Metaphysical Certainty

Alberto Luis LópezSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje I

Leibniz’s New Essays on Human Understanding (1704) is not only a reply to Locke’s Essay but rather an introduction to Leibniz’s “new system”, and within the many important things mention in that work stands out Leibniz’s doctrine of innate ideas(already mentioned in the Discourse of Metaphysics (1686) when Leibniz postulated his Platonic–Cartesian
thesis that God has endowed our minds with a stock of innate ideas). In New Essays’ Preface and book I, Leibniz argued in favor of innate ideas and by doing so he maintained a division between two kinds of truths: “truths of fact” and “truths of reason”, the formers related to an empiricist position (Locke) whereas the latters came from an ancient tradition and were particularly relevant for Leibniz.

Innate ideas, deeply related to truths of reason, are important for theological and epistemological issues but also play an important role in Leibniz’s metaphysical proposal. However, and this is my concern, I found problematic Leibniz’s assertion that it is necessary “effort” and “dint of attention” for knowing them because, if so, then it is not easy to access them by understanding. How can someone be sure that this kind of truths are innate and not learned? It seems that Leibniz takes for grant, committing a petitio principii, that principles of necessary truths are latent in our mind.

In my talk, I analyze how Leibniz explains our access and knowledge to innate ideas and more specifically how he explains that humans can have “certainty” about them (assuming that certainty is an epistemic property of beliefs superior or higher than knowledge). In this respect, it is not enough to say that with effort someone can “know” those ideas. What is truly important is to show how it is possible to do that and to respond it Leibniz must prove the differences between beliefs and certainties since from it depends to have certainty (superior knowledge) about innate ideas or only a mere belief that they are so (innates and true). In this sense, the following questions will guide my talk: i) Is there any certainty that these ideas are truly innate or simply they are supposed as such? ii) How Leibniz assert the certainty of these ideas? iii) For Leibniz, what is to have certainty in metaphysics?

In my view, this topic is important because if Leibniz demonstrates that we can have certainty about those ideas then is it feasible to believe in its existence. However, if his explanation is unsatisfactory then his metaphysical doctrine (including monad theory) would be seriously weakened.

Jue 1:30 pm – 1:50 pm

A controvérsia Leibniz e Locke quanto ao conceito de pessoa moral

William de Siqueira PiauíSala 3 – Ética, Filosofía del Derecho y Filosofía Política

Como sabemos, G. W. Leibniz (1646-1716) escreve os Novos ensaios em resposta ao Ensaio sobre o entendimento humano do filósofo inglês John Locke (1632-1704), e podemos dizer, com certeza, dadas as suas dimensões e a variedade de assuntos, que em nenhuma outra obra Leibniz trabalha mais exaustivamente a forma do diálogo, muitas vezes explicitando o desacordo profundo entre suas filosofias, daí principalmente seu caráter de controvérsia. O que pretendemos em nossa comunicação é, detalhando certos momentos dialógicos e recuperando certo papel que os conceitos de consciência, substância e mônada são chamados a desempenhar, mostrar como o capítulo XXVII, do livro II, dessas obras, ou seja, o capítulo sobre a identidade e a diversidade, apresenta um de seus momentos mais fundamentais e de maior desacordo ao recuperar, no caso dos Novos ensaios, já se valendo do conceito de mônada humana ou da reforma do conceito de substância, o problema que Leibniz vinha tentando resolver mesmo antes do Discurso de metafísica, conforme ficou registrado em uma carta ao teólogo luterano e abade Gerhard Wolter Molanus (1633-1722), de 1679, e atingirá, tomando como ponto de partida a argumentação desenvolvida naquele capítulo, sua formulação mais exaustiva e desenvolvida nos Ensaios de teodiceia. Com isso esperamos deixar claro que, tendo resolvido a parte mais importante do problema, ou explicitado aquilo que faz a base do fatum christianum, o capítulo XXVII, l. II, dos Novos ensaios é uma excelente introdução ao que fundamenta os Ensaios de teodiceia.

Jue 12:50 pm – 1:10 pm
Locke, Persona moral

Análisis de la dimensión práctica de la identidad personal en Leibniz

Roberto Casales-GarcíaSala 3 – Ética, Filosofía del Derecho y Filosofía Política

Gran parte de los estudiosos de Leibniz que han reparado en su noción de identidad personal, en particular la que aparece en sus Nouveaux essais sur l’entendement humain, suelen abordar la temática desde el ámbito lógico, metafísico y epistemológico. Esta aproximación, sin embargo, no suele hacer justicia a la propuesta leibniziana, en
cuanto termina por olvidar la dimensión práctica a la que el hannoveriano usualmente alude cuando habla sobre esta temática. Se olvida que para Leibniz, al menos en sus escritos de madurez, la identidad personal está íntimamente asociada a la cualidad moral del individuo y, por tanto, a aquella comprensión de la persona como un sujeto de praxis. En el presente trabajo de investigación pretendo analizar aquellos elementos prácticos que conforman la noción leibniziana de la identidad personal, a la luz de su teoría de la habituación y su noción de conscientia.

Jue 1:10 pm – 1:30 pm
Identidad, Persona

Un proyecto de educación en el valor de la tolerancia a partir del pensamiento de Leibniz

Bernardo Castillo GaitánSala 3 – Ética, Filosofía del Derecho y Filosofía Política

El pensamiento de Gottfried Wilhelm Leibniz (1646 – 1716), sigue manteniendo su actualidad porque se ha dedicado a procurar el “mejor de los mundos posibles”. Partiendo de este presupuesto, la presente investigación quiere demostrar que la idea de tolerancia presente en Leibniz basada en la compresión y no en soportar, es de gran utilidad para la educación de este valor humano en los programas de atención a personas adictas a las drogas a quienes se le dificulta la puesta en práctica de la virtud de la tolerancia.
Una vez desarrollado el concepto de tolerancia tomando como referentes escritos de Leibniz y los estudios que respecto al tema, ha realizado Concepción Roldán; por medio de un estudio de carácter exploratorio descriptivo se pretende hacer su verificación utilizando como metodología de investigación la entrevista a profundidad a un grupo de hombres adictos a las drogas que están recibiendo tratamiento residencial que han manifestado su preocupación por no poder practicar el valor de la tolerancia, situación que los aleja de una sana convivencia en el mejor de los mundos posibles.

Jue 1:30 pm – 1:50 pm
Educación, Tolerancia

La unidad y la composición en la filosofía de Leibniz

Leila JabaseSala 4 – Filosofía de la Naturaleza II

En uno de sus intercambios epistolares, Leibniz supo decir que sus meditaciones fundamentales giraban en torno a dos cuestiones, “la unidad y el infinito” (GPVII 542). Si tenemos en cuenta que Leibniz se destacó por el sinfín de disciplinas y campos de estudio en los que se involucró, lo cual puede verse reflejado en la monumental extensión y diversidad de su obra, esta breve frase resulta cuanto menos notable. De alguna manera, el filósofo alemán encontró en aquellos dos conceptos una expresión de sus intereses más elementales. Al mismo tiempo, la comprensión de lo que no puede tener partes (la unidad) y de lo que es infinitamente múltiple (la composición), es una preocupación recurrente que puede relevarse en una importante cantidad de sus escritos. Así pues, es esta preocupación leibniziana la que quisiéramos tratar aquí, y que reformularemos bajo la forma de la siguiente pregunta: ¿cómo puede haber composición substancial si las únicas entidades reales son las mónadas o substancias individuales que en sí mismas no tienen partes? Como intentaremos mostrar, la respuesta a esta cuestión alude al problema del cuerpo de una manera que presenta una singular complejidad, y nos exige seguir cierto itinerario de conceptos. Pues nos direcciona a otro interrogante no menos difícil que el primero que se intenta responder, y que consiste en comprender la relación entre los mencionados conceptos de cuerpo y substancia si tenemos en cuenta que, hacia sus años de madurez, Leibniz concibe al primero como fenómeno y al segundo como fuerza primitiva. Como sabemos, Leibniz presenta un mundo de substancias individuales −que luego llamará mónadas−, de átomos inmateriales que en sí contienen y reflejan todo lo existente, y donde es justamente en tanto que unidad que puede decirse que algo es real.

Jue 12:50 pm – 1:10 pm
Composición, Unidad

El Monismo Neutral leibniziano en la Filosofía Zoológica de Jean Baptiste Lamarck

Josué Campa HernándezSala 4 – Filosofía de la Naturaleza II

Sin duda, el título presentado puede parecer contradictorio a primera vista. El pensamiento leibniziano es completamente paralelista. En la Filosofía zoológica de Lamarck, se entiende un panteísmo muy cercano a Espinoza y su filosofía es monística, a decir de Ernesto Haeckel en el prólogo de Filosofía zoológica. Sin embargo, abordaremos dos puntos que nos permitirán conectar a un paralelista débil como Leibniz con Lamarck, un monista del siglo de las luces claramente influenciado por el autor de la armonía preestablecida pero que tiene una concepción ontológica más manejable para nuestras intenciones; el primero de los puntos es abanderado por el Dr. Alejandro Herrera Ibáñez y el Dr. Rubén Moreno, para quienes el paralelismo de Leibniz en el problema mente-cuerpo tiene un planteamiento monista e incluso lo visualizan hacia un epifenomenismo invertido panpsiquista; el segundo punto es la influencia de Leibniz en el transformismo del siglo XVIII y XIX, punto encaminado magníficamente tanto por el Dr. Celso Vargas
Elizondo como por Henry Fairfield Osborn; ambos explican la influencia de Leibniz para los naturalistas franceses como marco de referencia que precedió a Darwin. Terminaremos por analizar la relación entre la filosofía y la ciencia, contemplando de qué manera se separaron en 1850 luego de la aparición del El origen de las especies y analizando cómo se vería una realidad donde Lamarck logra conciliar una visión del mundo en que la ciencia sin filosofía es insostenible, esto auspiciado por el monismo neutral que el Dr. Alejandro Herrera propone ante el paralelismo tan
flexible que Leibniz maneja en algunos momentos de su obra.

Jue 1:10 pm – 1:30 pm
Darwin, Lamarck, Monismo, Paralelismo

La doble naturaleza fenoménica de los cuerpos en Leibniz

Francisco Martínez MosqueraSala 4 – Filosofía de la Naturaleza II

En este trabajo abordaremos el problema del cuerpo en el período medio de Leibniz, haciendo especial hincapié en el Discurso de Metafísica como en la correspondencia con Arnauld. Consideramos que la noción de cuerpo es aquella que viene a dar la razón suficiente de la perspectiva y singularidad de cada sustancia como punto de vista único del universo. Nuestra hipótesis fundamental se inclina por interpretar que sin una disposición objetiva de la naturaleza de los agregados –establecida por el orden divino de la creación- no existiría una razón suficiente para la infinita diversidad de expresiones, y por ende, de sustancias. Es por ello que creemos que en Leibniz convive una doble naturaleza fenoménica –no sustancial- de todo cuerpo. Por un lado, cada sustancia debe poseer un cuerpo en constante transformación, conformado objetivamente por un agregado infinito de ciertas sustancias subordinadas y no de otras –aquellas que la sustancia expresa con mayor claridad-, y por otro, todo cuerpo es a su vez una representación subjetiva y parcial ligada de la capacidad expresiva de cada sustancia.

Jue 1:30 pm – 1:50 pm
Cuerpo, Fenómeno, Naturaleza

viernes 2 Jul 2021

9:30 (16:30) [11:30].

Los orígenes de la teoría eternalista en Leibniz. Un análisis sobre las implicaciones temporales del concepto de “estar virtualmente”.

Guillermo CallejasSala 1 – Historia y Filosofía de la Historia

En Discurso de Metafísica VIII, Leibniz critica la noción escolástica del “estar en” (in esse), la cual se remonta al concepto aristotélico de “estar en un sujeto” (ἐν ὑποκειμένῳ ἐστι), expuesto en Categorías. Dicho concepto presupone que el sujeto (ὑποκείμενος) posee ciertos predicados que, al ser individuales y accidentales, son indeterminables causalmente
(aunado a que, desde el punto de vista lógico, no pueden formar parte de la definición del sujeto). Leibniz retoma el concepto aristotélico de substancia individual (substance individuelle), pero rechaza la manera en la que Aristóteles concibe al accidente, por ser éste un ser que no encierra todo lo que puede ser atribuido al sujeto al que esa noción le es atribuida (Au lieu que l’accident est un être dont la notion n’enferme point tout ce qu’on peut attribuer au sujet à qui on attribue cette notion). La razón de que a este tipo de predicados se les conciba como predicados accidentales con causas incognoscibles, radica en que éstos no han sido comprendidos como cosas que son virtualmente. Leibniz, a diferencia de Aristóteles, sustituye el concepto de “estar en” por el de “estar virtualmente” (être virtuellement) para afirmar que todas las posibilidades que le han sucedido, le suceden o le sucederán a un sujeto determinado ya están dadas, de manera apriorística, en su naturaleza.
Considero que el “estar virtualmente” determina la concepción leibziniana del tiempo, haciendo que su sistema adquiera las características propias de una teoría eternalista en el sentido de que para Leibniz existe ya una simultaneidad de eventos, (independientemente de que sean pasados, presentes o futuros), los cuales no pueden ser
conocidos simultáneamente por el individuo en virtud del marco referencial al que está limitado su entendimiento.

Vie 9:30 am – 9:50 am
Eternalismo, Tiempo

Struggling with time in Leibniz’s Protogaea: natural and civil history

Babette Chabout-CombazSala 1 – Historia y Filosofía de la Historia

Why did Leibniz wrote the Protogaea? That is, why did Leibniz, starting from a genealogical survey, intended to show the connection of the houses of Brunswick and Este, come to start his history from the origins of the earth?

Following D. Garber, if the Dissertatio known as «Protogaea» is as heterogenous, it is because there are two «projects» in it, the geogonic and the mineralogic ones, and, finally, the text, published in 1745 by C. Scheidt, is «an attempt to merge these two different projects with different origins» into «a prehistory of the region of Braunschweig-Lüneberg». But Leibniz is also, like his contemporaries, caught between the two imperatives of producing a history as chronicle, that is following to the order of the Annals (like he follows in the Scriptores rerum Brunsvicerum), and a history as narrative, following the order of narration, looking for the meaning of history.

In natural history and in human history, it is not only a struggle between two projects, but also between (at least) two concepts of time: what J. S. Gould called «time’s cycle» and «time’s arrow», that is, two metaphors of time, time as repetition and time as succession. Furthermore, Leibniz, reader of Descartes’ mecanist theory -eternalist-, of Burnet’s Telluris Theoria Sacra (1684) -with its «battleground of time»- and, even more, of Steno’s Prodromus (1669) -with
its «repetition with a difference»-, gave through the attempt of conciliating the Protogaea and the history of Brunswick a way to conciliate the two concepts of history and time, by combinating a chronicle conceived as «body» of history and a narrative conceived as the development of an order, that is, accordingly, time as repetition -or «recurring cycles of separable events precisely repeated»-, and time as succession (or progress).

Vie 9:50 am – 10:10 am
History, Protogaea

La relación teórica entre Leibniz y Herder respecto a la cultura y a la historia

Adriana Rodríguez B.Sala 1 – Historia y Filosofía de la Historia

Se pretende exponer la relación teórica entre Leibniz y Herder respecto a la cultura y a la historia. Leibniz no concibió siquiera tal representación ni su alcance, sin embargo sí es posible comprender el sentido herderiano de cadea mónada-cultura y el sentido de fuerza (Kraft) aplicado a la historia. Un problema medular que plantea la monadología es el de la relación unidad-pluralidad y como pensar un orden del mundo a partir de individualidades monádicas.

Entre los autores influenciados por Leibniz encontramos a Herder, a veces de un modo más pronunciado y otros más sutil siguiéndolo o apartándose de él, consideramos que se da una relación entre Leibniz y Herder. Los principales textos de Leibniz que consideramos tienen mayor influencia son: La reforma de la Filosofía primera y la noción de sustancia de 1694 y La Monadología de 1714.

La Monadología de Leibniz redactada un par de años antes de morir es una de sus obras más conocidas, escrita en plena madurez se convierte en una la de las grandes filosofías del idealismo alemán. Con sus 90 parágrafos da cuenta de todo un brillante sistema filosófico; sin embargo la brevedad de sus parágrafos es solo estructural pues abarca la
totalidad del universo.

Herder, descubrirá frente a la Ilustración, el significado hermenéutico que tiene el pensar históricamente, esto es, la necesidad de considerar a cada época su propio derecho a la existencia, e incluso su propia perfección. El principio de la reflexión herderiana sobre la originalidad de las culturas fue encontrado en la monadología leibniziana. Para que sea comprensible el empleo herderiano del modelo leibniziano queremos matizar lo siguiente: En primer lugar, las razones por las cuales la filosofía de Leibniz podía servir de cimiento a la construcción de una filosofía de la historia. En segundo lugar, es conveniente mencionar que el paradigma monadológico que podría conducir a Herder a reelaborar el universalismo y a hacerlo más accesible a la diferencia cultural, y que no se daba en la tradición del humanismo abstracto.

Así mismo la concepción Leibniziana de la substancia como individualidad monadica trasladada a individualidades históricas que son las naciones y que aparece en Herder como portadora de los medios de conferir todos sus derechos a la originalidad de las culturas.

Herder fue el primero, sin duda, en comprender de manera profunda todo el alcance de la monadología para la construcción de una filosofía de la historia. Igualmente como lo menciona Gadamer, a la aplicación a la noción de fuerza o de fuerzas orgánicas al concepto de historia.

Vie 10:10 am – 10:30 am
Cultura, Herder, Historia

Leibniz e o ecletismo

Marta MendonçaSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje II

Na correspondência que manteve com Clarke, Leibniz parece empenhado em radicalizar a sua própria posição e em acusar de incoerentes e de absurdas as teses do seu interlocutor. E o mesmo faz o teólogo inglês. A radicalidade da divergência é tal que Leibniz chega a duvidar da boa fé de Clarke e a desejar pôr fim a esta troca de razões. Esta recíproca acusação de incoerência confere à correspondência uma estrutura muito precisa e diferencia-a da maioria das correspondências filosóficas de Leibniz, pautadas precisamente pela procura do consenso e do diálogo. Entre os diversos operadores usados na argumentação dos dois interlocutores cabe destacar o princípio de razão suficiente – usado para estabelecer as teses próprias – e as diversas estratégias de redução ao absurdo – usadas para rebater os enunciados que se pretendem denunciar. Na comunicação pretende-se, em primeiro lugar, determinar o modo como estes dois procedimentos argumentativos se cruzam e, em segundo lugar, identificar as suas consequências na forma como os dois autores concebem a natureza do espaço e do tempo.

Vie 9:30 am – 9:50 am
Eclecticismo

Sobre o método de estabelecimentos e o alcance da razão em Leibniz

Cristiano BonneauSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje II

A defesa da razão, suas possibilidades e sua necessidade é um dos temas mais importantes na filosofia de Leibniz. Seja de forma explícita ou enviesada, direta ou indireta, clara ou distinta, a racionalidade se coloca como critério para o tratamento das questões filosóficas mais difíceis e complexas em sua obra. Diante disso, nos interessa discutir qual é o
estatuto racional da religião e de que forma esta pode atingir um grau mais elevado em conformidade com a verdade e confirmar com maior clareza a riqueza divina, tanto nos reinos da Graça quanto da Natureza. Para tanto, Leibniz estabelece um expediente específico de tratar esta temática, através do método de estabelecimentos. Esse modo de guiar o pensamento prevê ao menos uma dupla distinção que consiste em identificar o certum ab incertum e o inventum ab inveniendo, como forma de aproximação permanente dos critérios utilizados pelo princípio de razão suficiente. O que demonstra não somente a postura de Leibniz em conduzir os argumentos teológicos-religiosos ao patamar da razão, mas uma abertura da própria racionalidade na direção desse processo de esclarecimento. Nossa pesquisa consiste em demonstrar esse caminho traçado por Leibniz, sistematizando a unidade da razão e sua utilidade da vida humana ordinária.

Vie 9:50 am – 10:10 am
Estabelecimentos, Razão, Religião

Leibniz en la inspección ontológica del conocimiento

Samuel I. Lemus M.Sala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje II

El interés de esta indagación surge a partir de la familiarización de una perspectiva ontológica para llevar a cabo un análisis del conocimiento y las relaciones que se configuran en este fenómeno, en este caso, en el recorrido por los planteamientos de Nicolai Hartmann en su teoría de una metafísica del conocimiento, en la cual se puede apreciar un edificio teórico que analiza de forma concisa las extensiones gnoseológicas a partir de una postura anclada en la ontología, la cual reconoce que el conocimiento, no es más que la relación de dos existentes en sí: sujeto y objeto.

Con el desarrollo mismo de nuestra profundización en estos planteamientos de una metafísica del conocimiento, nos dábamos cuenta de la influencia innegable de la filosofía leibniziana en el seno de toda esta estructuración teórica elaborada por Hartmann. Así pues, lo que se pretende dimensionar es: ¿cuáles son los aspectos de la postura gnoseológica de Leibniz en la formación misma de una inspección del conocimiento con un conato ontológico?

Para ello se tomaron una serie de escritos de Gottfried Leibniz relativos a los problemas del conocimiento, los cuales están muy marcados debido a la coyuntura de la época histórica en que este pensador tuvo existencia, la cual en gran parte se manifestaba con incursiones relativas a la gnoseología, filosóficamente hablando. Este ejercicio dió pautas el surgimiento de un análisis que nos permitió reconocer el papel de Leibniz en la postura elaborada por Hartmann. De lo cual pudimos observar que hay tres elementos estudiados por Leibniz que son esenciales para un análisis ontológico del conocimiento, los cuales son: “percepción”, “representación” y “apercepción”, conceptos sin los cuales no hubiese sido posible la formulación de una postura ontológica como guía para el abordaje de las problemáticas del conocimiento.

Vie 10:10 am – 10:30 am
Conocimiento, Ontología

Aproximaciones a la justicia divina en «La profesión de fe del filósofo»

Valente Vazquez B.Sala 3 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión I

¿Por qué existe el pecado? ¿Puede Dios impedirlo? Si es así ¿por qué no lo hace? En el presente escrito analizaré las respuestas que provee Leibniz a los cuestionamientos anteriores en uno de sus textos de juventud escrito en forma de diálogo, a saber, La profesión de fe del filósofo (Confessio Philosophi) para justificar que Dios permita, aunque no quiera, el pecado en el mundo basándose en la distinción entre intelecto y voluntad divina y el principio de que “nada es sin razón”.

Vie 9:30 am – 9:50 am
Fe, Justicia

La ruta estrecha entre murallas: Leibniz y la contingencia de la elección divina de lo mejor

Maximiliano Escobar V.Sala 3 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión I

Habiendo encontrado en 1686 una explicación de las verdades contingentes que le satisface, Leibniz sigue por varios años más enfrentando las dificultades que le plantea una proposición cuyo carácter contingente resulta problemático: “Dios elige lo mejor”. Hacia 1706, en las notas sobre Bayle, Leibniz formula su análisis más elaborado de la cuestión, y ensaya una vía de solución muy promisoria, pero que luego parece abandonar: la distinción entre los sentidos de dicto y de re de la proposición. Sin embargo, unos años antes, en 1699, propone una metáfora que refleja su posición más constante en torno al problema. Esa metáfora es la de un camino estrecho rodeado por altas murallas, que no deja ninguna vía alternativa. Esa imagen representa, a sus ojos, la necesidad absoluta. Algo es (absolutamente) necesario
simplemente cuando ninguna opción distinta es posible. Por ello, en definitiva, la elección divina de lo óptimo no puede calificarse como necesaria, dado que Dios contaba con otras opciones posibles distintas a la que eligió. En otras palabras, la contingencia del objeto de elección resulta condición suficiente para asegurar la contingencia de la elección. Pero esto parece evadir el problema de fondo que se plantea a su metafísica, a saber, si es posible para un Ens perfectissimum querer y elegir algo distinto a lo más perfecto. Este trabajo se propondrá, ante todo, mostrar la complejidad que reviste el problema leibniziano referido a la proposición “Dios elige lo mejor”, complejidad que remite al menos a dos niveles de análisis: el de la modalidad de una proposición y el de la modalidad de un hecho (la elección divina).

Vie 9:50 am – 10:10 am
Elección divina, Mundos posibles

Observaciones limítrofes sobre el problema de la teodicea en la “Confessio philosophi” del joven Leibniz

Luis Antonio VelascoSala 3 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión I

La “Confessio philosophi” de Leibniz normalmente ha sido considerada como el primer intento del Autor de la Armonía Preestablecida por formular una sistematización de la justicia divina, así como de la exposición de una apología ante el problema de la existencia del mal. Supuestamente, se trata del primer intento leibniziano por establecer una base común de todas las tesis cristianas sobre la justicia divina que solo dependa de la mera razón natural, y no de la revelación. Todo esto, evidentemente, no es falso. En los estudios que aceptan esta idea sobre la “Confessio philosophi”, también aceptan que se trata de una de las primeras aproximaciones teoréticas con las que Leibniz se presenta al mundo filosófico y teológico en la que, por lo mismo, aparecen públicamente algunas de las nociones más importantes (i.e., la de la justicia divina, los conceptos modales como fundamento de su ontología, la postulación del intelecto divino, la función de Dios en la confrontación del pecado, la concepción “haecceicista” del principio de individuación como salida al problema de la libertad humana, sobre todo) con las que será posible esclarecer la naturaleza del mal y de la salvación, tanto como problemas en sí mismos, como respecto de la consideración con la que se sugiere que este texto leibniziano (escrito entre los años de 1672 a 1673, al principio del periodo conocido como “de los años de París”), puede ser considerado como el criterio genealógico con el que estas nociones fundamentales del propio pensamiento de Leibniz encuentra su origen.

Y aunque como lo he dejado dicho, todo esto no es falso, tampoco es el caso que ninguno de los estudios que sobre este diálogo se han realizado han tomado en cuenta el carácter dialógico de la obra, ni la importancia del carácter de sus personajes encontrados aparentemente por segunda vez en esta escena dramática, ni mucho menos, han considerado las consecuencias comprensivas o hermenéuticas del “ethos” de los personajes de esta escena. En este estudio pretendo poner en sobre aviso a quienes deseen estudiar la “Confessio philosophi” sobre qué se puede esperar de esta pequeña obra de Leibniz que trata por primera vez sobre el tema más importante que como filósofo decidió desarrollar y que estará presente en todo el desarrollo ulterior de su pensamiento: la teodicea.

Vie 10:10 am – 10:30 am
Confessio philosophi

Los esfuerzos de Leibniz por la realización de un diálogo interreligioso

Alejandro HerreraSala 4 – Fe, razón y diálogo

Si bien Leibniz se había interesado por el problema de las diferencias entre católicos y protestantes desde 1683-4, no fue sino hasta 1687 que empezó a ocuparse de la reunificación de ambas Iglesias. Su principal interlocutor del lado católico fue el obispo Rojas y Spínola, y del lado protestante varios teólogos. Con anterioridad había escrito unas Demostraciones católicas, que contenían puntos polémicos entre ambas partes. El escrito no revelaba el nombre del autor, para evitar una lectura prejuiciada. Posteriormente abordaría el problema de dicha reunificación en su Systema Theologicum (que se publicó hasta 1845).

También se ocupó desde 1698 de la reunificación de las iglesias luterana y reformada (calvinista), en calidad de intermediario por iniciativa de la Corte de Brandeburgo. Para lograr la meta, se reunió a lo largo de los años varias veces con el capellán de la Corte, Daniel Ernst Jablonski.

Leibniz nunca abandonó ambas empresas. 1687, 1698, 1700, 1706 y 1716 fueron años en que puso más empeño. Notablemente, en 1706 el elector de Hannover emitió un decreto ordenando a Leibniz abandonar su proyecto. Leibniz calló durante 10 años, pero todo el año de 1716, año de su muerte, volvió sobre el asunto, y el 3 de noviembre escribió una carta informando sobre las propuestas que él y Jablonski hacían al rey de Prusia.

El asunto de la reunificación, tanto la católica-protestante como la luterana-reformada, puede examinarse desde dos ángulos: (1) el argumentativo (discusión de creencias), y (2) el político (conveniencia o no de lograrla). En última instancia, fue la dimensión política la que determinó la falta de éxito del proyecto leibniziano, y nos lleva a preguntarnos si el optimismo argumentativo leibniziano no estaba revestido de una buena dosis de ingenuidad política.

Vie 9:30 am – 9:50 am
Interreligiosidad

Los Ensayos de Teodicea y el problema entre Fe y Razón: la teodicea como antídoto contra el escepticismo

Héctor Noé Gutiérrez F.Sala 4 – Fe, razón y diálogo

¿Por qué es problemática la relación entre fe y razón? Si la filosofía es la búsqueda de la verdad por medio de la razón, la fe parece un ejercicio inútil o reservado para el no-filósofo que se contenta con verdades adquiridas, que no puede comprobar o medir, y que refutan a la luz natural. Desde la filosofía, la verdad no se posee, sino que se busca a partir de los propios medios, y ello invalida cualquier opinión adquirida sin examen racional. Por otro lado, cuando la Fe se sitúa como poseedora de la verdad, parece inútil el trabajo que pudiese llevar a cabo el filósofo, y en ese caso todo acercamiento al problema parece ser más bien una defensa de la filosofía. La Fe, como poseedora de la verdad revelada, se sitúa muy por encima de cualquier verdad o visión de la verdad que pueda tener el filósofo. Por otro lado, si la filosofía es el discurso racional que busca la verdad, y sólo por medio de la razón es posible alcanzarla, entonces ¿para qué nos sirve la fe? Si la relación entre fe y razón son discordantes, entonces hay un lugar para el escepticismo, por lo que la conformidad de ambas debe defender tanto la realidad de una como de otra, dejando fuera a la duda sobre la realidad del mundo. Lo anterior es lo que intentaré mostrar a lo largo de mi escrito.

En el escrito propuesto pretendo abordar estas preguntas desde el texto Ensayos de teodicea, con el fin de mostrar que la reflexión leibniziana con respecto a la conformidad entre Fe y Razón tiene como fin último el brindar una respuesta al escepticismo.

Vie 9:50 am – 10:10 am
Escepticismo, Fe, racionalidad

El «Discours de la conformité de la foi avec la raison» de Leibniz, entre la cosa y el signo

Josep OlestiSala 4 – Fe, razón y diálogo

Se planteará la verosimilitud de una posible doble lectura del Discours de la conformité de la foi avec la raison: una primera, más evidente, que afirma la conformidad anunciada en el título, y una segunda, menos obvia, que la cuestiona o que, por lo menos, no se compromete con ella.

Vie 10:10 am – 10:30 am
Fe, racionalidad, Signo

Asamblea Red Iberoamericana Leibniz 11:10 (18:10) [13:10].

Asamblea Red Iberoamericana Leibniz

Sala 1

Vie 11:10 am – 12:40 pm

12:50 (19:50) [14:50].

Leibniz y las hipótesis científicas

Jorge Alberto MolinaSala 1 – Ciencia, Técnica y Tecnología

Sobre las hipótesis científicas Leibniz mantuvo un diálogo explícito e implícito con varios representantes de las principales corrientes filosóficas del siglo XVII. De forma explícita, con Conring, portavoz del aristotelismo, con Foucher, vocero de los escépticos y con Locke, todos ellos vivos durante parte del período en que Leibniz desarrolló su producción filosófica y científica. De forma implícita, con los anteriormente fallecidos Descartes y Bacon. Hubo muchas cuestiones relativas a las hipótesis que Leibniz trató, en una época en que no existía una separación clara entre la teoría del conocimiento y la filosofía de las ciencias. En nuestra exposición, abordaremos ellas con detalle indicando, en primer lugar, el contexto histórico en que surgieron, después, exponiendo y analizando la solución leibniziana para ellas, y, finalmente, discutiendo la posible relevancia de esas cuestiones y de su solución por Leibniz para la filosofía contemporánea de la ciencia. Esos problemas fueron: primero, si las hipótesis científicas son solamente descriptivas, quiere decir, si ellas pretenden sólo salvar los fenómenos, o si son también son explicativas en el sentido de apuntar para entidades inobservables que serían las causas de lo observado; segundo, los requisitos para que una hipótesis sea aceptable, los que envuelven, para Leibniz, su simplicidad, poder explicativo y predictivo; tercero, la probabilidad de las hipótesis, problema que para Leibniz es no solamente la cuestión de su verosimilitud sino también la de si es posible dar una medida de ella; cuarto, la justificación para usar hipótesis en la física, que para Leibniz deriva de la imposibilidad de realizar completamente el análisis de los conceptos empíricos; quinto, la formación de las hipótesis y su relación con los datos de la experiencia; sexto, los vínculos entre las hipótesis físicas y los principios metafísicos como el de razón suficiente y el de la perfección de las obras de Dios; finalmente, la relación entre las respuestas de Leibniz a esas cuestiones y su análisis lógica de los argumentos hipotéticos.

Vie 12:50 pm – 1:10 pm

El estatuto ontológico de los artefactos técnicos en Leibniz

Ronald Durán AllimantSala 1 – Ciencia, Técnica y Tecnología

¿Cuál es el estatuto ontológico de los artefactos técnicos (particular las máquinas o autómatas) en Leibniz, qué tipo de realidad o ser les corresponde? Esta pregunta equivale a preguntar por la unidad que les corresponde, pues en Leibniz ser es sinónimo de unidad. En primera instancia, la posición de Leibniz sería similar a la de Aristóteles, para quien los productos de la técnica no tienen un valor ontológico propio, pues Leibniz estaría de acuerdo en que los artefactos técnicos no poseen una unidad real, al menos no una unidad orgánica como la que poseen los seres vivos. Esto queda en evidencia sobre todo cuando distingue entre máquinas artificiales y máquinas naturales, siendo el reloj el ejemplo paradigmático de máquina artificial. ¿Implica esto que una máquina es un mero agregado? En la correspondencia con des Bosses, Leibniz ofrece un cuadro sinóptico de su ontología, en él si bien no encontramos una máquina como ejemplo, sí encontramos una casa, que al menos nos da indicios de cómo situaría Leibniz a las máquinas automáticas. La casa según este cuadro corresponde a una unidad por agregación (semi-ser, un fenómeno) semi-substancia que posee conexión artificial y está ordenada como una máquina. La casa a pesar de ser un ente por agregación tiene más
entidad que un montón de arena, en cuanto posee conexión. Un autómata debería tener mayor entidad aún en cuanto posee auto-movimiento. Así pues, aunque Leibniz no asigne a los artefactos técnicos una ontología equivalente a la de los animales, es decir, aunque no los considere como teniendo una unidad substancial, existen indicios de que tampoco pueden ser considerados simples agregados, cuya unidad sea puramente fenoménica, solamente producto de la percepción humana. Creemos que el estatuto ontológico de las máquinas en Leibniz podría estar caracterizado por una unidad funcional o unidad de diseño. Para aclarar esto tendremos que establecer qué entiende Leibniz por función y qué relación guarda con ella la noción de diseño, que a nuestro juicio es clave para comprender lo característico de los autómatas mecánicos.

Vie 1:10 pm – 1:30 pm
Artefactos, Ontología

Novedades sobre el ars inveniendi

Manuel Luna AlcobaSala 1 – Ciencia, Técnica y Tecnología

Leibniz tenía razón, no sólo se podía construir un ars inveniendi, sino que, poniéndolo en práctica, empresas de todo el mundo han conseguido decenas de miles de patentes industriales en los últimos 50 años. Desgraciadamente, Leibniz se adelantó a su tiempo. Los libros de los que extraer las fuentes de la invención no se institucionalizaron hasta dos siglos después de su muerte en forma de registros de patentes. En ellos trabajó el otro protagonista de esta historia, Genrich Saulovich Altshuller (Tansket, 1926 – Petrozavodsk, 1998), creador de la Teoría para la Resolución de Problemas Inventivos (TRIZ), en la que se pueden detectar los rasgos característicos del ars inveniendi leibniziano: nociones simples, tablas, compilaciones de ejemplos, un incipiente lenguaje simbólico (por no decir pictográfico), un algoritmo inventivo con una parte a la que Altshuller llama “analítica” y una parte a la que llama “sintética”, y, por supuesto, combinatoria.

Vie 1:30 pm – 1:50 pm
Ars Inveniendi

El paralelismo psicofísico de Leibniz y la neurofisiología

José Luis Díaz GómezSala 2 – Medicina y Salud

Vie 12:50 pm – 1:10 pm
Neurfisiología, Psique

Leibniz, el microscopio y el “mundo invisible”

Adolfo Martinez PalomoSala 2 – Medicina y Salud

Al desarrollar su sistema metafísico, Leibniz mostró gran interés en las ciencias empíricas, el conocimiento práctico, la tecnología y la medicina. En particular lo influyeron los hallazgos logrados en su tiempo con la invención y el uso del microscopio, instrumento que le apasionó y llegó a utilizar. Leibniz analizó en detalle la obra escrita de los microscopistas pioneros: Leeuwenhoeck, Malpighi, Hooke y Swammerdam, con quienes intercambió ideas por escrito y en ocasiones, personalmente. Leibniz llegó a sugerir a Leeuwenhoeck que fundara una escuela de microscopistas en Delft, al decir: “Sería muy necesario incrementar nuestro conocimiento con la ayuda de los microscopios”. Se revisarán aspectos de su obra filosófica que reflejan la influencia del recién descubierto “mundo invisible”.

Vie 1:10 pm – 1:30 pm
Microscopio

Fuentes médico-filosóficas de la concepción orgánica del mundo natural de Leibniz

Miguel EscribanoSala 2 – Medicina y Salud

El principal propósito de esta presentación es señalar una serie de ingredientes del pensamiento biológico-filosófico de Leibniz que difícilmente encajan dentro de la tradición mecanicista o vitalista. Antes bien, parece que Leibniz, fiel a su quehacer conciliador e innovador, pretende abrir una tercera vía capaz de deshacer el nudo mecanicismo/vitalismo. Los ingredientes a los que atenderé son su concepción del organismo, su teoría preformacionista, el infinitismo biológico que encontramos en la imagen bien conocida del estanque y los peces y la idea de eductio con la que explica la composición de los cuerpos y el origen de sus cualidades. Todos estos ingredientes se encuentran articulados en lo que podemos denominar la concepción orgánica u organicista que Leibniz tiene del mundo natural como una estructura jerárquica de redes de individuos vivos y mundos de criaturas.
Esta concepción orgánica de la naturaleza bebe de múltiples fuentes. Me haré cargo de algunas de ellas como Galeno, Alejandro de Afrodisia, W. Harvey o J. Swammerdam.

Vie 1:30 pm – 1:50 pm

La polémica Stahl-Leibniz

Carlos ViescaSala 2 – Medicina y Salud

En 1709 Leibniz publicó Animadversiones, circa Assertiones aliquas Theoria medica vera un escrito sumamente crítico hacia aspectos sustanciales de los contenidos en la obra publicada en 1708 por Georg Ernst Stahl, catedrático de medicina en la Universidad de Halle, Theoria Medica vera, título al que hace referencia directa Leibniz. En 1720, éste responde acremente con otro texto que lleva por título Negotium otiosum seu skiamachia. Ambos textos revisten un interés particular en el sentido en que los dos autores abogan por el desarrollo de una medicina racional y, por ende, una concepción de la naturaleza, del ser humano y de la enfermedad derivada del análisis estricto de los componentes de cada uno de estos elementos. Un punto central fue el concepto de anima que desarrollo y sostuvo cada uno de los dos y que difería en el sentido de que Leibniz pensaba y sostenía en un paralelismo entre lo que él entendió por anima y el cuerpo, en tanto que Stahl mantuvo la idea de una estrecha interacción de carácter funcional en la que anima se aproximaba más a lo que los antiguos pensadores englobaban bajo el concepto de physis. La racionalidad pregonada por Leibniz se orientaba a explorar los mecanismos subyacentes en los fenómenos relacionados con la medicina, partiendo del criterio de que los diversos “estados” de la naturaleza se deriva del estado precedente y de lo inevitable de justarse a las leyes que rigen sus cambios. La visión de Stahl, en cambio, apostaba a una interacción constante entre naturaleza e individuos, en los cuales la primera se hacía presente a través de un anima permanentemente interactuante con todas y cada una de las funciones de cada organismo vivo, en particular los humanos. Su problema central fue el dar cabida a su animismo como eje directriz en el discurso racional del mecanicismo postcartesiano. Las objeciones leibnizianas y las respuestas de Stahl, son un hito fundamental en la construcción del pensamiento médico ilustrado.

Vie 1:50 pm – 2:10 pm
Stahl

L’harmonie et le lien entre les veritès: une comparaison entre Wolff et Leibniz

Ferdinado L. MarcolungoSala 3 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje III

Tout le monde sait de la relation difficile entre Wolff et Leibniz, à la suite de la controverse entre Wolff et les Piétistes de Halle. En particulier, les difficultés concernant l’harmonie préétablie et le rapport âme-corps. Mais l’idée de l’harmonie leibnizienne reste fondamentale dans le système que Wolff développe, avec une attention particulière aux articulations de la connaissance. Du point de vue politique, les derniers travaux de Wolff consacrées au Ius Naturae et à l’Ethica confirment l’idée d’une harmonie qui doit être atteinte à l’intérieur de l’histoire universelle.

Nous sommes tous conscients de la réduction, qui résulte de l’interprétation de l’harmonie de Leibniz seulement comme une hypothèse liée au problème du rapport entre l’âme et le corps. L’harmonie dont nous parle Leibniz a des racines bien plus profondes et affecte la structure globale de la réalité et une vision la plus profonde de sa métaphysique. Ici, je voudrais suggérer, cependant, que précisément cet aspect n’a pas été négligé par Wolff, quoique dans une vision globale caractérisée d’une empreinte différente, dans laquelle prévaut à la fin la relation spéciale avec l’expérience. C’est à ce niveau que la leçon de Leibniz retrouve dans la pensée de Wolff son écho plus profonde, bien au-delà du problème du rapport entre l’âme et le corps, qu’il avait repris de la scholastique cartésienne.

Vie 12:50 pm – 1:10 pm
Verdad, Wolff

Actitudes epistémicas y deliberación en Leibniz

Evelyn VargasSala 3 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje III

Vie 1:10 pm – 1:30 pm

Infinito ideal-Infinito actual: Univocidad y Analogía

Bernardino OrioSala 3 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje III

Buscabas la unidad y el infinito
sabiendo que es embrujo y gran locura
provocar a los dioses en su altura
y robarles en fuego, roto el mito.

Mas pronto descubriste que era un rito
mendaz; que es calcular nuestra aventura
cuando el fondo del cálculo perdura
bajo el rasgueo en el papel transcrito.

Y tal será, maestro, el argumento:
que todo es singular en este nido,
los signos son de cosas un fragmento,
lo uno y lo infinito está ya unido:
el cálculo será sólo instrumento
y el símbolo la sede del sentido.

Vie 1:30 pm – 1:50 pm
Analogía, Infinito

El espacio desde el pensamiento de G.W. Leibniz

Sofía Alvarado MoralesSala 4 – Filosofía de la Naturaleza III

La presentación de este trabajo se abordará desde cuatro puntos centrales que nos permitirán entender el concepto de espacio desde el pensamiento de G.W. Leibniz. El primer tema a tratar, mostrará el inicio de la armonía prestablecida que también he apuntalado desde el término unidad ontológica donde señalaré lo que en su posibilidad se comprende como lo verdadero y sumado a ello, la verdad de razón. En una segunda instancia, presentaré el argumento de la naturaleza general de las proposiciones y su análisis con el fin de exponer en un tercer momento el análisis de las verdades de hecho y el principio de razón suficiente, lo anterior para hacer menester la presentación del problema del espacio desde el principio del cual hago mención anteriormente. Desde lo precedente, concluiré con la ley de continuidad que me permitirá esbozar y hacer referencia al espacio desde la diferencia de lo extenso y la extensión. El trabajo expuesto hasta ahora, se dará con base en tres textos del filósofo de Leipzig: La Monadología, La Teodicea y De Arte Combinatoria; este último en el entendido de que fue un proyecto de la obra temprana de G.W. Leibniz que, sin embargo, el filósofo retoma para los otros dos textos citados con anterioridad.

Vie 12:50 pm – 1:10 pm

El “programa” de Leibniz en torno al movimiento en el período parisino

Federico RaffoSala 4 – Filosofía de la Naturaleza III

Como es sabido, la noción de ficción cumple un rol central en las explicaciones leibnizianas relacionadas con el estatus de los infinitesimales. En efecto, en las discusiones acerca de los fundamentos del cálculo infinitesimal que tuvieron lugar en la década de 1690 y en los comienzos de la siguiente, Leibniz constantemente señaló que lo infinitesimal es ficticio y, por lo tanto, que no hay ninguna cantidad infinitesimal en la realidad. Más aún, es sabido también que las consideraciones leibnizianas acerca de las cantidades infinitas e infinitamente pequeñas como ficticias se remontan al final del período parisino. Así, en términos generales, podría decirse que la noción de ficción recorre buena parte del pensamiento de Leibniz en general y en especial de sus desarrollos como matemático. No obstante, más allá de la utilización que Leibniz ha hecho de esta noción en el contexto de los escritos matemáticos, la noción de ficción tiene un contenido filosófico. En esta presentación me propongo no solamente ahondar en la lectura filosófica de este concepto, explorando la relación que mantiene con la noción de imposibilidad, sino también sugerir que la utilización de este concepto por parte de Leibniz no es ajena al desarrollo de narraciones literarias ‘ficticias’. En este sentido, mostraré que para Leibniz la noción de ficción se aplica análogamente a un infinitesimal y a ciertas narraciones literarias, al menos en la medida en que ninguna de estas cosas se da en la realidad y que en cierto sentido –que ha de ser dilucidado– su existencia es imposible.

Vie 1:10 pm – 1:30 pm
Movimiento

El papel del Phoranomus en la constitución de la dinámica de Leibniz

Rodolfo FazioSala 4 – Filosofía de la Naturaleza III

En el presente trabajo estudiamos el lugar que ocupa el Phoranomus sive de potentia et legibus naturae (1689) en la constitución de la dinámica de Leibniz. En particular, nos interesa evaluar en qué medida este diálogo representa un momento bisagra entre la Brevis demonstratio (1686) y la formulación más acabada del Dynamica de potentia (1689-1690). Con tal fin dividimos la presentación en dos momentos. En primer lugar, exponemos el contexto del Phoranomus tanto al interior del corpus de escritos leibnizianos sobre filosofía natural así como también en el marco de discusión al que dio lugar la Breve demonstratio, enfatizando los puntos de discusión que se suscitaron durante
los primeros años de la polémica de las fuerzas vivas y que Leibniz busca superar con este ensayo. En segundo lugar, consideramos específicamente el argumento a priori a favor de la correcta medición de las fuerzas, analizamos el cambio metodológico que supone respecto de las consideraciones a posteriori e identificamos las diferencias que
esta primera versión del argumento a priori guarda con las presentaciones ulteriores, tales como las expuestas en el Dynamica de potentia o en la correspondencia con De Volder. En este caso nuestro objetivo específico consiste en determinar hasta qué punto esta primera versión de la prueba revela la necesidad de introducir la noción de acción motriz, elemento ausente en el Phoranomus y central de la dinámica leibniziana.

Vie 1:30 pm – 1:50 pm
Movimiento, Phoranomus

sábado 3 Jul 2021

9:30 (16:30) [11:30]:

Mal menor por bien mayor. Composición discreta y primigenia de una justificación de la enfermedad, una lectura leibniziana

Omaira BarretoSala 1 – El problema del mal

Leibniz no se aleja de la perspectiva mecanicista para entender los movimientos y el accionar de los seres vivos, establece que en cada cuerpo orgánico existe una fuerza que proviene de sí mismos y es la causa interna de sus movimientos y de sus acciones vitales, para el caso de los seres vivos esta fuerza interna los convierte en causas autónomas que al actuar persiguen los fines que le pertenecen a cada cuerpo como propios.

En consecuencia, se proyecta mostrar la manera en que G.W. Leibniz dentro de su sistema filosófico explica cómo surgen y funcionan las sustancias, al estar inmersas en un proceso de continuidad hacen posible su transformación más no su extinción. Para ello, se expondrán los siguientes momentos: i) se presentará el modo en que la sustancia simple es una unidad equipada de fuerza propia que no necesita de una externa para su desarrollo; ii) se presentará la manera en que las sustancias simples por su posibilidad de acción, conservación y perfección son indestructibles por medios naturales, para luego iii) mostrar que la conjunción de las sustancias simples crean las sustancias compuestas de la naturaleza en el cual todo tiene lugar según un proceso gradual. Puesto así, con este marco general se pasará a, iv) apuntar que lo inherente a la sustancia es la perenne actividad y con ello a la afirmación que el fin de la sustancia no se da como tal sino que prosigue en la serie continua de cambios.

Sáb 9:30 am – 9:50 am
Enfermedad, Mal

A bondade e justiça de Deus em Leibniz: uma conciliaçâo das perfeiçôes divinas co a existência do mal

Geanderson Oliveira MartinsSala 1 – El problema del mal

O presente artigo tem por objetivo tratar das filosofias de dois grandes pensadores do racionalismo cristão que viveram em épocas diferentes, santo Agostinho e Leibniz, e mostrar através desse estudo uma ética relacional a partir da teodiceia. O debate ético-moral e religioso está presente nos mais diversos campos da sociedade contemporânea e, os problemas a serem enfrentados pela ética nunca foram tão desafiadores. Por isso, nosso trabalho busca resgatar a discussão acerca de uma ética fundada em um princípio normativo, Deus; e esclarecer a querela da origem do mal sempre presente na história da humanidade conciliando as perfeições divinas, a saber: a bondade, a justiça e a onipotência de Deus frente a realidade da existência do mal. Para tanto, nossa pesquisa consiste numa breve análise do pensamento agostiniano, onde emerge a reflexão filosófico-teológica e moral acerca desse problema. Logo após aprofundaremos a problemática nas fontes leibnizianas, onde pretendemos aprofundar na resolução dos conflitos acerca do tema através da reflexão racionalista de Leibniz sobre a bondade de Deus, a liberdade do homem e a existência do mal.

Sáb 9:50 am – 10:10 am
Justicia, Mal

Leibniz y el diablo: ideas en torno a la atribución de responsabilidad moral

Alfredo Martínez O,Sala 1 – El problema del mal

Sáb 10:10 am – 10:30 am
Responsabilidad

Leibniz en Russell

Luis CamachoSala 2 – Lógica / Matemáticas II

Nos proponemos exponer los siguientes puntos:
(1) El interés por Leibniz se ubica en la época en que Bertrand Russell (1872- 1970) rechazó el idealismo de los hegelianos ingleses y es parte de la motivación para ese cambio. En Leibniz encontró Russell el análisis de las relaciones y los comienzos de la lógica matemática, desarrollos relevantes para la superación del hegelianismo.
(2) La publicación de la obra de Russell A Critical Examination of the Philosophy of Leibniz en 1900 contribuyó a un paulatino cambio de actitud ante dicho filósofo por parte del ambiente académico en lengua inglesa.
(3) Aunque las referencias a Leibniz disminuyen en las obras de Russell con el paso del tiempo, siempre mantuvo el interés y una valoración generalmente positiva respecto del filósofo alemán a pesar de sus críticas y diferencias.

El aprecio de Russell por Leibniz aparece en un breve texto del segundo volumen de su autobiografía: “Con frecuencia tengo conversaciones imaginarias con Leibniz, en las que le digo cuán fructíferas han llegado a ser sus ideas y cuánto más bello de lo que él pudo imaginar ha sido el resultado”. Russell no se detiene a explicar a qué ideas se refiere, pero sin duda los cálculos lógicos desarrollados por Leibniz forman parte del legado objeto de admiración. Para entender la actitud russelliana ante Leibniz es muy importante tener en cuenta su idea de que las obras filosóficas más interesantes y originales del bibliotecario de Hannover son las que permanecieron inéditas. Couturat publicó algunas de ellas en 1901. Los escritos publicados por Couturat son ante todo cálculos lógicos, y fue esto lo que más le interesó a Russell, quien muestra menos interés por las ideas en metafísica y ninguno por obras como la Teodicea.

Cómo llegó a interesarse Russell por Leibniz no está claro. Sabemos que en Cambridge le encargaron impartir un curso sobre Leibniz en 1896-7. También sabemos que vivió en Alemania entre 1894 y 1896, dedicado al estudio de la economía; producto de este periodo fue el primer libro que publicó, La social democracia alemana. Quizá fue durante esa estancia cuando se interesó por el autor sobre quien escribió su primera obra filosófica. Lo que está claro es que el interés por Leibniz, la superación del idealismo hegeliano y el deseo de aplicar la lógica a la fundamentación de las matemáticas pertenecen al mismo periodo. No es casual que el siguiente libro publicado por Russell fuera Principles of Mathematics (1903).

Aunque Russell ha sido descrito como “un filósofo sin filosofía” está claro que a lo largo de su interminable “diálogo socrático consigo mismo” mantuvo posiciones constantes caracterizadas como materialismo, empirismo y positivismo. Cómo pudo encontrar inspiración en Leibniz, y de qué manera transmitió dicha inspiración a la filosofía analítica del siglo XX es asunto que buscamos explorar.

Sáb 9:30 am – 9:50 am
Russell

Ego as a Stochastic Process: a framework to review Russell’s criticism on Leibniz’s philosophy

Rosario MonterSala 2 – Lógica / Matemáticas II

In A Critical Exposition of the Philosophy of Leibniz, Russell accomplished a tremendous and important task: to deliver a complete systematic examination of Leibniz’s Philosophy by deducing the premises in which Leibniz philosophy has been ground; analyzing at which extend these premises hold and by examining its consequences. However, Russell’s work was confined to Leibniz’s mature views (from 1686 to 1716) leaving Leibniz’s earlier views apart as it is the case of Ars Combinatoria, which Russell judged to be useful only as a mathematical idea, but not philosophical.

In this paper I focus precisely on Leibniz’s earlier views and the influence they had in his philosophy as a whole. I proceed in two parts: In the first part I consider Ars Combinatoria as the inspiration on Leibniz’s further mathematical and philosophical ideas by indicating explicitly how combinatory is found in concepts such as substance, time, space, continuum, and infinite. In the second part I analyze the substance Ego as a trajectory of a stochastic process. From this framework, I review Leibniz’s Law of Continuity, the Identity of Indiscernibles, the Theory of Position, and finally to Monadism.

Sáb 9:50 am – 10:10 am
Russell

La base lógica del cálculo diferencial e integral de Leibniz

Celso Vargas ElizondoSala 2 – Lógica / Matemáticas II

Con algunas imprecisiones históricas, Leibniz en “Historia et Origo Calculi differentialis” escribe la historia sobre la manera en la que él descubrió (¿inventó?) el nuevo cálculo. Esto lo escribe en respuesta a los cargos de plagio realizados por los newtonianos. Fue escrito alrededor de 1712. Relata un fascinante recorrido sobre cómo fue progresando en el análisis matemático, especialmente, durante su estancia en Paris (1672-1676). El concepto fundamental aquí es el de diferencia, el cual se utiliza para referirse a dos clases generales de casos: a) aquellos en los que nos enfrentamos a “magnitudes asignables”, es decir, cuyo análisis no requiere la transformación del caso, sino que de su análsis y síntesis obtenemos la misma figura, secuencia, serie, etc., los cuales se obtienen por medio de “sumas, sumas de sumas, transposiciones, “ductus”, cilindros cortados por un plano, (…), centros de gravidad”. b) las cantidades inasignables que son aquellas en las cuales una transformación es necesaria. Esta transformación se obtiene mediante diferenciales y su producto final, la cuadratura, corresponde a otra estructura algebraica o figura geométrica que la aproxima; la aproximación puede hacerse tan fina como se quiera. De esta manera, se parte una magnitud inasignable, se obtiene una magnitud asignable (su mejor aproximación) y, a partir de aquí, podemos analizar de nuevo la magnitud inasignable. En ambos casos el método de las diferencias es el utilizado. Leibniz se esforzó por desarrollar un formalismo lógico que le permita representar los productos obtenidos mediante el análisis de diferencias, como un caso particular de otras clases de problemas no necesariamente matemáticos. En esta ponencia analizamos ambos aspectos. Por un lado, presentamos el progreso leibniziano en el análisis de las diferencias, y segundo, discutimos la forma en la que este análisis puede ser expresado en un formalismo lógico. En relación con este último, Leibniz desarrolló varios formalismos, entre ellos, el cálculo más-menos, en el cual resulta fácil expresar algunos de los resultados obtenidos. Leibniz mismo lo consideró como un formalismo con menos capacidad expresible que otros formalismos desarrollados por él. Uno de los problemas que deben ser analizados se relaciona con los infinitesimales que en el cálculo de las diferencias se les asigna un valor 0 o infinito, pero que en la reconstrucción de la estructura obtenida por integración, deben ser considerados.

Sáb 10:10 am – 10:30 am
Cálculo

El universo físico y la vía de reflexión crítica en la correspondencia Leibniz-Clarke

Laura BenítezSala 3 – Filosofía de la Naturaleza IV

Sáb 9:30 am – 9:50 am
Clarke, Universo

Sucessão e coexistência: leituras do tempo em Leibniz

Tessa Moura LacerdaSala 3 – Filosofía de la Naturaleza IV

A mônada leibniziana é uma substância simples que, sem portas nem janelas por onde qualquer coisa possa entrar ou sair, concentra em si passado, presente e futuro: “todo estado presente de uma substância simples é uma continuação natural do seu estado passado, assim também o presente está prenhe do futuro.” O tempo, para Leibniz, é uma ordem de sucessão, não existe como coisa em si mesma, é uma relação. Na definição da correspondência com Clarke, o tempo, assim como o espaço, é dito relativo: “o espaço é algo puramente relativo, como o tempo; a saber, na ordem das coexistências, como o tempo na ordem das sucessões.”. No diálogo com Clarke e, indiretamente com Newton, Leibniz está interessado em afastar a ideia de que o espaço é o sensório de Deus, assegurando a transcendência de Deus ao mundo. O caráter relativo do espaço e do tempo são enfaticamente afirmados. Embora o tempo não seja o objeto principal desse diálogo, aparece e é definido como a ordem das coisas sucessivas, assim como aparece na definição de espaço: “o espaço assinala em termos de possibilidade uma ordem das coisas que existem ao mesmo tempo”. Leibniz, desse modo, “temporaliza” a noção de espaço. O tempo é a ordem das coisas sucessivas, enquanto o espaço é a ordem das coisas simultâneas.

Talvez por isso Deleuze afirme sobre o indivíduo em Leibniz, que “a ordem analítica dos predicados é uma ordem de coexistência ou de sucessão, sem hierarquia lógica”. Em outras palavras: o que define o indivíduo são seus predicados, pensados como ações, ações que acontecem na ordem do tempo e na ordem do espaço, como coexistência ou simultaneidade e como sucessão.

Passado, presente e futuro não são, portanto, momento de um tempo contínuo que é algo em si mesmo. Em cada momento presente, o ser leibniziano carrega todo o passado que o define, mas também, inevitavelmente, o futuro que ainda não conhece, mas que, de certa maneira, é já presente. Nesse sentido o presente está grávido de futuro, o contém em germe. Os predicados que definem o indivíduo devem ser pensados tanto como coexistentes, como sucessivos, porque se realizam na ordem sucessiva do tempo, mas o presente está sempre pleno de passado e grávido de futuro, para um indivíduo pensado como noção completa ou, de maneira mais ampla, como unidade de uma multiplicidade.
Propomos pensar o tempo leibniziano a partir da mônada para entender, em primeiro lugar, por que o passado pode emergir no presente, ou por que o passado vivido pode ser pensado como coexistente com o presente e, todavia, como passado na ordem da sucessão linear. E, em segundo lugar, para estabelecer uma hipótese interpretativa sobre a relação entre tempo e eternidade, a fim de garantir a autonomia do indivíduo e a responsabilidade dos seres racionais por suas ações.

Sáb 9:50 am – 10:10 am
Tiempo

“Origins” of time in Leibniz from his letters to De Volder

Tsuyoshi MatsudaSala 3 – Filosofía de la Naturaleza IV

What is the time? What kind of entity is it from the view point of Leibniz’s ontology? These questions can be brought in his letters to De Volder, especially those from 1702 to 1704 by explicating his claims; “from universals there follow eternal things; from individuals there follow temporal things” (LDV.289. GPII.263).

Leibnizian view on time in physics is generally known as “relationalism” in contrast to the “substantivalism” of Newtonian “absolute time.” In terms of it time is the possible order of “earlier and later” succession of events in mathematical fashion (LDV.327.GPII.278) as counterpart of the order of simultaneity or space. However, as discussed elsewhere (Matsuda.2016, 2019), this dimension of time as an order is determined “abstract” or “founded” against that of “temp effectif” or “actual time” in his 5th letter to Clark (GPVII.404) by uncovering the “ideality” of absolute time thorough an application of the principle of the identity of indiscernibles to it.

This constitutive relationship indicates actually an epistemological “origin” of the time in physics, but a more profound “origin” of “actual time” can be ontologically traced to Leibniz’s “mereology”: “substances are not wholes that contain parts formally but total things that contain partial things eminently” (LDV.289.GPII.263). By interpreting this non-standard mereology of substance from its natural character as well as from scholastic and Cartesian theological concepts of “eminence”, the structure of actual time can be made more accessible for our thought despite its enigma.

Sáb 10:10 am – 10:30 am
De Volder, Tiempo

El valor epistémico de las nociones de cualidades sensibles

María Julia BertolioSala 4 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje IV

La distinción entre cualidades primarias y secundarias introducida en la Modernidad encuentra un antecedente en la filosofía griega antigua. Con el advenimiento de la Modernidad, su concepción mecanicista del mundo, la invención de la conciencia y a concepción representacionista del conocimiento, aquella distinción se vuelve controvertida. La diferenciación de las propiedades de los cuerpos en cualidades primarias y secundarias y su caracterización adoptan otra configuración en este nuevo contexto científico-filosófico. Desde la perspectiva mecanicista, cada evento del mundo físico puede ser explicado en términos de impactos entre cuerpos en movimiento, en tanto la naturaleza del mundo físico se reduce a cuerpos materiales a los que sólo se les atribuyen cualidades como el tamaño, la figura, la posición y el movimiento. Mientras que las cualidades primarias son consideradas la mayoría de las veces propiedades reales presentes en los cuerpos, las cualidades secundarias se vuelven ontológicamente problemáticas. Asimismo, desde una perspectiva epistemológica, estas cualidades también despertaron controversias vinculadas a la especificidad de la función de los sentidos y de sus representaciones mentales y a su valor cognitivo propio.
Nuestro trabajo busca analizar estas últimas cuestiones en el marco de la filosofía leibniziana con el propósito de ponderar el valor epistemológico que revisten las nociones sensibles, intrínseca y esencialmente confusas. A tales efectos, en primer lugar, se presentará una reconstrucción del sentido de los conceptos de confusión y distinción
examinando su reductibilidad a nociones de cualidades primarias. A continuación, se considerará la función y relevancia epistemológica de esta clase de nociones atendiendo a dos ámbitos distintos, a saber: la experiencia cotidiana y el conocimiento científico. Se concluirá finalmente que las nociones de cualidades sensibles y el conocimiento perceptual en general no son, para Leibniz, prescindibles ya que realizan un aporte insustituible al conocimiento tanto en su dimensión práctica como en su dimensión teórico-científica.

Sáb 9:30 am – 9:50 am
Conocimiento, Cualidades

Sistema de verdades y realismo leibniziano: configurando un espacio de posibilidad epistémica

Víctor Fabián Nava SalazarSala 4 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje IV

El presente trabajo ahondará en las implicaciones epistemológicas de la concepción de verdad leibniziana frente a su realismo, con el objetivo de discernir la relación entre estos ámbitos. Se argumentará a favor de que los tipos de verdad catalogados por el autor determinan un sistema jerárquico en el conocimiento (llamado aquí Sistema de verdades); se argüirá que el tipo de epistemología que se deriva del Sistema de verdades es logicista, a saber, las leyes del entendimiento definen lo conocible. Se explicará y discutirá la postura realista que adopta Leibniz en el conocimiento, particularmente con su concepción de idea entendida como una expresión mental de la cosa. Se revalorará la epistemología leibniziana conjuntamente a su logicismo y realismo, demarcando la principal problemática para este trabajo, ésta es: ¿Cómo en el margen de las leyes del entendimiento las ideas son realmente (o en el sentido del realismo) expresiones mentales de la cosa? Finalmente, se expondrá la posible respuesta que daría el autor, la armonía preestablecida; para defender la tesis de que el logicismo y realismo son compatibles, mostrando así, el espacio de posibilidad epistémica que esta compatibilidad genera.

Sáb 9:50 am – 10:10 am
Realismo, Verdad

El componente fenomenológico del análisis geométrico: la estructura perceptiva bajo la que aparece la verdad

Ricardo Rodríguez HurtadoSala 4 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje IV

En un ensayo dedicado a la característica geométrica (10 de agosto, 1679) Leibniz categoriza la co-percepción. La co-percepción permite discriminar entre dos objetos que, aunque semejantes, son diferentes. El pensador alemán distingue entre la co-percepción de «aplicación inmediata, o sea congruencia actual o coincidencia» y la co-percepción «mediata, […] con la mediación de una medida que se aplicase ahora a una [cosa] ahora a la otra». En la carta a Arnauld del 9 de octubre de 1687, Leibniz describe la expresión de una manera similar a como, años atrás, había descrito la co-percepción mediata. Escribe: «Una cosa expresa otra (según mis términos) cuando hay una relación constante y reglada entre lo que se puede decir de la una y de la otra. Así, una proyección en perspectiva expresa su geometral». En los ochos años van del ensayo sobre característica geométrica a la carta a Arnauld (1679-1686), Leibniz realiza su investigación en perspectiva.

A partir de los resultados de la investigación en perspectiva, y de la epistemología de Meditationes cognitione veritate et ideis (1684), analizaré la relación entre la posibilidad de aplicar una medida ahora a una cosa ahora a la otra (def. de co-percepción mediata) y el poder decir de la una y de la otra cosa (def. de expresión). De la ciencia perspectiva, Leibniz extrae la regla de composición de la representación pictórica; a partir de Meditationes cognitione veritate et ideis, articula la categoría de noción clara y confusa. Esos elementos permitirán entender cómo la representación perceptiva diferencia la apariencia de los objetos. Al aclarar esa diferenciación, describirán también la representación perceptiva como una perspectiva.

Sáb 10:10 am – 10:30 am
Fenómeno, Geometría, Verdad

11:10 (18:10) [13:10]:

¿Cometió Leibniz realmente el ‘lapsus de Leibniz’? La Teodicea ante la crítica de Alvin Plantinga

Agustín EchavarríaSala 1 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión II

En respuesta al «problema lógico del mal» formulado por J. L. Mackie, Alvin Plantinga esgrimió su ya célebre «defensa del libre arbitrio», que señala que Dios no podría haber actualizado un mundo con criaturas significativamente libres sin permitir el mal moral. En su argumentación, Plantinga critica lo que él llama el «lapsus de Leibniz», que consistiría en afirmar que Dios puede actualizar cualquier mundo posible, incluso aquellos en los que hay criaturas libres que no cometen ningún mal. En esta ponencia me propongo analizar si Leibniz comete o no efectivamente el lapsus de que se le acusa. También intentaré mostrar que la estrategia argumental de Leibniz y la de Plantinga en relación con el problema del mal no son tan distintas como este último pretende sostener.

Sáb 11:10 am – 11:30 am
Lapsus, Plantinga

Los extraterrestres según G.W. Leibniz

Miguel PalomoSala 1 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión II

La especulación sobre la existencia de seres racionales en otros planetas tiene un gran auge en la modernidad temprana. Científicos como Johannes Kepler con su novela Somnium sive astronomia lunaris Joannis Kepleri (1634), donde el protagonista viaja a la luna gracias a un hechizo mágico; o como Christiaan Huygens, quien en su Cosmotheoros (1698) presenta ideas relativas a la humanidad de estos posibles seres racionales, trataron de un modo serio estas cuestiones que navegan entre la ciencia, la filosofía, la teología y la antropología. En el caso de G.W. Leibniz, si bien nunca dedicó una obra específica a tratar la posibilidad de la existencia de seres fuera del globo terrestre, sí que dedicó algunas palabras en los Nuevos Ensayos (1765) y en la Teodicea (1710), de donde deducimos que dichas especulaciones, para Leibniz, si bien muy posiblemente de naturaleza ficticia, encuentran una utilidad clara en tanto en cuanto permiten avanzar en el conocimiento filosófico y en la doctrina teológica dentro de cada una de las iglesias cristianas.

Sáb 11:30 am – 11:50 am
Extraterrestres

Leibniz, Kant y la sabiduría negativa en materia de teodicea

Eduardo CharpenelSala 1 – Teodicea, Teología y Filosofía de la Religión II

En su opúsculo titulado “Ensayo sobre el fracaso de todo ensayo filosófico en la Teodicea”, Kant rechaza la idea de que la teodicea pueda erguirse como un saber o un conocimiento filosófico genuinos. En consonancia con el planteamiento general de la filosofía crítica, podría decirse que la tesis defendida en el opúsculo es que proyectos como aquel de cuño leibniziano trascenderían ilegítimamente la representación que podemos hacernos sobre Dios y su actuar en el mundo. No obstante, en ese mismo escrito, Kant señala que es posible forjarse un “saber negativo” en materia de teodicea –un saber negativo según el cual, el mal en el mundo, aunque no podamos dar cuenta del mismo, siempre podría concebirse como si jugara un papel mayor en el designio divino de las cosas. Este papel, debido a la estrechez o finitud de nuestro intelecto, tendría que ser reconocido con humildad al menos como posible. Para ilustrar esta posición, Kant recurre al libro de Job del Antiguo Testamento y hace una original lectura de esta figura y de su historia para determinar la relación entre la fe y nuestra actitud hacia el mal. Lo que habré de discutir en esta ponencia será, por un lado, si la sabiduría negativa de la que habla Kant es en realidad una ruptura real respecto a Leibniz en materia de teodicea –mi tesis irá más bien en línea de mostrar la afinidad de fondo entre ambos pensadores–, y, por otro lado, la repercusión para la hermenéutica bíblica de leer los textos sagrados con la mira puesta en problemáticas filosóficas como la aquí aludida. En síntesis, la ponencia que planteo permitirá revisar puntos claves de la relación entre el filósofo de Hannover y el filósofo de Königsberg, y la recepción del segundo respecto al primero.

Sáb 11:50 am – 12:10 pm
Kant, Sabiduría negativa

Leibniz y la expresión

Juan Manuel ValenciaSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje V

En las siguientes líneas mi propósito es abordar y analizar un elemento que considero esencial de la filosofía leibniziana, un elemento de su reflexión que abarca transversalmente todas sus facetas creativas, desde las matemáticas, la lógica y la física, hasta la metafísica y epistemología y que es constitutivo tanto de las almas como de las mentes (o almas racionales) y, posteriormente, de las mónadas. Este concepto tan fundamental es el de expresión. Más aún, Leibniz lo utiliza innumerables veces para indicar la actividad de las substancias. De dicho concepto se desprenden consecuencias en diversos ámbitos, como son la distinción entre sueño y realidad, una posible demostración de la existencia de Dios, un criterio epistemológico que permite generar conocimiento y, probablemente, una característica indeleble de los universos posibles expresados en cada mónada.

Este trabajo forma parte de una investigación sobre el concepto de mente en Leibniz, y se centra en los textos previos a los Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano (en adelante NE de 1703/4 aunque publicados hasta 1765).

Sáb 11:10 am – 11:30 am
Expresión

Punto de vista y representación. Consideraciones a partir de Nicolás de Cusa y Gottfried W. Leibniz

Laura HerreraSala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje V

La descripción del individuo como espejo que refleja el universo desde un punto de vista concreto es una idea común a Nicolás de Cusa y Gottfried Wilhelm Leibniz. Para el cusano, lo individual consiste en una manera única y particular de contracción del absoluto por la mediación del universo en sus diferentes grados. Esta idea se enmarca en una metafísica que predica existencia actual exclusivamente de la unidad absoluta y del individuo: de aquella en modo absoluto, de este en modo derivado o dependiente de la existencia actual del absoluto. Esto lleva a la célebre doctrina cusaniana de los modi essendi y de una gradación del modo de darse de la unidad absoluta desde lo general hacia lo particular, una gradación que pasa por incluir una teoría de los universales. Ahora bien, ¿en qué consiste un individuo particular? ¿En qué radica la individualidad del individuo?

Por otra parte, uno de los elementos constitutivos de la metafísica leibniziana es su concepción de la sustancia como unidad individual, un rasgo que determina con precisión bajo su denominación de la sustancia como mónada. La sustancia como mónada es aquella unidad cuya noción completa implica la totalidad de sus predicados o acontecimientos futuros, así como la ley de la serie para la actualización de dichos contenidos virtuales. Para Leibniz, la individualidad del individuo se encuentra en la noción completa constitutiva de sí y se corresponde fenoménicamente con el cuerpo propio. Común a ambas metafísicas es la tesis fuerte de que solo existen realmente el absoluto y los individuos, o bien los individuos y sus propiedades; así como la concepción del individuo como espejo o representación del universo desde un punto de vista propio y particular.

Sin ánimo de exhaustividad, en esta ponencia nos proponemos hacer un bosquejo de los patrones comunes, corroborar las equivalencias estructurales a ambas metafísicas, sin desatender a las particularidades propias de cada una de ellas, y cuestionarnos acerca de los límites de dicha comunidad.

Sáb 11:30 am – 11:50 am
Nicolás de Cusa, Representación

Los fenómenos como modificación de la sustancia: la teoría de la expresión en el período monadológico

Leonardo Ruiz G.Sala 2 – Epistemología, Filosofía de la Mente y Filosofía del Lenguaje V

A lo largo de su vida, Leibniz utilizó de manera sistemática la noción de «modo» como parte de su sistema metafísico. Abrevando de diferentes tradiciones, Leibniz utiliza entre 1675 y 1676 un modelo fuertemente neoplatónico, permeado con un lenguaje spinozista, en lo referente a la relación entre la sustancia y los modos. Esto cambiará cuando Leibniz impulse fuertemente una ontología hilemorfista en donde la realidad de los modos se pondrá en duda. En el periodo monadológico —propongo— se retomarán características de la tesis del periodo intermedio y del perido juvenil que darán como resultado una teoría genuina de los modos que será central para la tesis de la expresión monadológica.

Sáb 11:50 am – 12:10 pm
Expresión, Fenómeno, Monadología, Sustancia

Identidade dos indiscerníveis e superessencialismo

Elliot Santovich ScaramalSala 3 – Metafísica y Ontología

A conjunção do Princípio de Identidade dos Indiscerníveis com o seu condicional reverso amplamente aceito, o Princípio de Indiscernibilidade dos Idênticos, é recorrentemente chamada de “Definição Leibniziana de Identidade”. Essa última consistiria na tese de que, para quaisquer objetos x e y, os mesmos seriam idênticos se e somente se eles satisfizerem exatamente as mesmas propriedades, o que pareceria estabelecer que a identidade de qualquer indivíduo seria determinada exclusivamente pelas propriedades que o mesmo satisfaz. Por sua vez, em seu influente artigo “Reference, Essentialism and Modality in Leibniz’s Metaphysics” (1973), Fabrizio Mondadori apresenta sua tese exegética de que na metafísica leibniziana para qualquer objeto x e qualquer propriedade P, se x satisfaz P então x necessariamente satisfaz P, o que Mondadori denomina “superessencialismo”. O objetivo dessa comunicação é tentar mostrar que, ao contrário do que possa parecer à primeira vista, a tese do superessencialismo e a Definição Leibniziana de Identidade consistem em teses logicamente independentes, ainda que a última seja tomada como sendo necessariamente o caso. Isso se dá porque, por um lado, ainda que para qualquer mundo possível W dois ou mais indivíduos a e b existentes em W não tenham exatamente as mesmas propriedades nesse mesmo mundo, isso não exclui a possibilidade lógica de que a, por exemplo, satisfaça, em algum outro mundo W’ no qual também exista, outras propriedades que não as que satisfaz em W, concedido simplesmente que também em W’ não haja indivíduos com todas as propriedades em comum. Por outro lado, a tese do superessencialismo tampouco parece implicar a Definição Leibniziana de Identidade uma vez que ela não parece excluir a possibilidade de objetos ou indivíduos necessariamente indiscerníveis, i.e., indivíduos que tanto satisfazem todas suas propriedades necessariamente quanto partilham essas mesmas propriedades em todos os mundos em que existem.

Sáb 11:10 am – 11:30 am
Indiscernibles, Superesencialismo

Análisis de los principios en la Monadología

Rubén PeredaSala 3 – Metafísica y Ontología

En los últimos años, y gracias a diferentes líneas de investigación, se ha recuperado uno de los aspectos fundamentales de la filosofía: la búsqueda de los principios últimos. Esta búsqueda, como es lógico, adquiere matices muy diferentes según el enfoque de cada autor. Sin embargo, es claro que la historia de la filosofía tiene mucho que decir en este sentido, como ya mostró en su momento Ortega y Gasset en su inacabado La idea de principio en Leibniz. Precisamente de este libro toma inspiración el estudio que aquí se presenta, ya que el trabajo de Ortega apenas llegó a introducirse en el pensamiento leibniziano, sin llegar a desarrollar su análisis.

Es evidente que la investigación sobre la noción y el uso de los principios en Leibniz reclama que se limite el área de exploración, ya que el concepto “principio” aparece desde el primer escrito filosófico leibniziano, la Disertación Metafísica sobre el Principio de Individuación, del 30 de mayo de 1663, y nunca desaparecerá de su reflexión. Por esto
mismo, limitaré la presente exposición al uso que se hace de la noción de principio en la Monadología, tratando de extraer, a partir de estos usos, algunos rasgos que permitan explicar qué quiere decir “principio” para Leibniz, al menos en su madurez.

Como es sabido, en la Monadología Leibniz identifica cuatro principios: a saber, 1) principio interno del cambio en la mónada (11); 2) principio de contradicción (31); 3) principio de razón suficiente (32); y 4) principio de la conveniencia o la elección de lo mejor (46). El estudio del uso de estos principios muestra que tienen en común tres rasgos: son primitivos, a priori y contienen en sí toda la realidad. Presentaré, a raíz del análisis, algunas posibilidades que se abren para la investigación.

Sáb 11:30 am – 11:50 am
Monadología

Observações sobre as diversas formulações da Lei de Continuidade

Vivianne de Castilho M.Sala 3 – Metafísica y Ontología

A Lei de Continuidade recebe, na pena de Leibniz, diversas formuações, cuja conexão nem sempre é clara. Nas obras de matemática e física, ela recomenda que se estenda a um limite extremo externo de uma série as regras e enunciados válidos exclusivamente para os membros dessa mesma série (GM V, p. 385). Um desdobramento dessa recomendação figura em uma carta a Varignon, em que Leibniz afirma que, sob a chancela da Lei, é legítimo tratar
algo como equivalente a uma espécie de seu contraditório (GM IV, p. 93). Em uma outra carta, agora a Malebranche (GP III, p. 52), Leibniz apresenta a lei como tendo por escopo pares de casos que se aproximam continuamente até culminarem por se perderem um no outro. Cumpriria a ela nesses casos chancelar a aplicação do procedimento já aludido precedentemente: tratar um como ainda subsumido às regras exclusivas do outro. Uma ulterior formulação da lei, e talvez a mais conhecida, encontra-se nos textos mais voltados a temas filosóficos, como é o caso dos Novos Ensaios, cujo foco é, como o próprio título indica, a natureza e a estrutura do conhecimento humano. Aí, é o célebre mote natura non facit saltus que recebe o título de Lei de Continuidade (GP V, p. 49). O presente trabalho dedica-se a aprofundar as conexões entre essas diversas formulações, atinentes ao domínio da matemática e da física, por um lado, e da filosofia e da metafísica, por outro, a fim de buscar compreender se e em que medida elas se articulam e podem ser depreendidas uma da outra.

Sáb 11:50 am – 12:10 pm

Sobre la noción de género humano en Leibniz: mujeres, diversidad e inclusión

Álvaro Carvajal VillaplanaSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz II

La ponencia hace un recorrido del uso de la noción de género humano por los textos de Leibniz con base en la obra G. W. Leibniz. Obras filosóficas y científicas, del proyecto Leibniz en Español y publicada por la editorial COMARES, también se consideran otros textos. Se busca reconocer cuáles son los sentidos del uso y los contextos en los que aparece tal concepto por parte de Leibniz. Igualmente interesa indicar cuál es su relación con otros conceptos como individuo, nómada, naturaleza humana y hombre (en sentido abstracto y en particular). Es de interés conocer si el concepto es inclusivo en cuanto a si se refiere a hombres y mujeres. Dicha noción parece que, en principio, es inclusivo, en el nivel abstracto; empero cuando Leibniz hace política no alude en particular a los derechos de las mujeres; aunque, tampoco indica que no tengan derechos, ni se refiere a ellas en términos de despectivos. Salvo cuando menciona a las mujeres de la corte francesa en una supuesta “lucha” por el poder.

Por otra parte, como ya bien lo señalan Concha Roldán y Javier Echeverría, Leibniz considera a las mujeres como interlocutoras para el debate filosófico, no solo en referencia a las princesas filosófas, sino a otras mujeres de ciencia y filosofía.

Algunas afirmaciones de Leibniz son reveladoras, por ejemplo, asevera que todas las mujeres tienen derecho a la educación igual que los hombre. Roldán ya indica que las mujeres en Leibniz pueden formar parte de la República de las Letras. Asimimo, Leibniz apunta que hay conocimiento que tienen las mujeres, por ejemplo, las parteras o las “curanderas”, a las que en su época llamaban “brujas”, de las cuales los hombres de medicina pueden aprender, y no ser tan orgullosos.

Además, el concepto de género humano, tiene vínculos con otro concepto de importancia en Leibniz, el de diversidad, el cual está en relación con el principio de continuidad, así puede afirmarse la diversidad de la vida, la diversidad cultural y la diversidad de perspectivas. La idea de género humano, también remite a una base biológica común, en continuo con los animales, pero no se queda ahí, pues afirma que lo biológico es solo una base para la razón, el género humano, tiene como característica común la razón, así como las emociones. La razón se cultiva
por el aprendizaje y la costumbre.

Sáb 11:10 am – 11:30 am
Inclusión, Mujeres

Justicia y Paz en el Lenguaje Universal de Leibniz

Arturo Ramos ArgottSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz II

Gran parte del pensamiento leibniziano estuvo dominado por la idea de una Lingua characteristica universalis, a la cual pudieran quedar reducidos todos los idiomas y lenguajes humanos. Tradicionalmente se defiende que el propósito de una lengua universal tiene como fundamento conocer la verdad; conocer el orden de la totalidad misma. Leibniz es un autor interesante porque para él, la lengua universal no tiene el propósito de la verdad si no el de la paz y la justicia. De acuerdo con este autor, muchas de las controversias entre seres humanos—si no es que todas— podían ser dirimidas por la clarificación de las ideas y el entendimiento de los pensamientos. En este sentido, dentro del contexto de la teoría de este autor es posible determinar juicios justos con los que dirimir conflictos entre agentes. En suma, para Leibniz, los fundamentos del orden y la paz humanas se encuentran en la posibilidad del entendimiento entre seres humanos.

Sáb 11:30 am – 11:50 am
Justicia, Lenguaje Universal, Paz

Contemplación y acción: La utilidad de la ciencia general según Leibniz

Mario A. NarváezSala 4 – Diálogo, Diversidad y Paz II

Suele decirse que, con el advenimiento de la modernidad y los cambios producidos por la nueva ciencia, el conocimiento filosófico y científico adquiere un valor práctico y técnico. Sin embargo, esta afirmación, aunque no es totalmente falsa, no permite apreciar los matices que existen en la visión de los filósofos de la época y puede hacernos caer en el malentendido según el cual en la modernidad se perdió el interés por la vida teorética o contemplativa. El caso de Leibniz, que nos proponemos examinar en el presente trabajo, muestra justamente la complejidad del asunto. En efecto, para Leibniz, el conocimiento verdadero se busca en virtud de la felicidad, pero la felicidad tiene, por así decir, distintas dimensiones. Por ello, entre los medios que contribuyen a la felicidad existe una jerarquía que se corresponde con dichas dimensiones, la cual, implica una cierta gradación en el conocimiento. Ahora bien, tal como mostraremos aquí, el método que ofrece la ciencia general, en cuanto es aplicable en los distintos dominios del conocimiento, permite vincular las distintas dimensiones de la vida feliz. Así pues, en la presente ponencia, tomando en consideración una serie de escritos leibnizianos sobre la ciencia general y otros sobre la felicidad, nos proponemos intentar clarificar la conexión que existe entre el método y el conocimiento que surge de él con los objetivos éticos de su filosofía. En primer lugar, mostraremos que el proyecto leibniziano de una ciencia general está orientado claramente hacia una finalidad ética, es decir, la vida feliz. En segundo lugar, examinaremos con cierto detenimiento las dimensiones que presenta dicho objetivo en la filosofía del filósofo de Leipzig. A continuación, trataremos de clarificar de qué manera el conocimiento obtenido a través de la ciencia general se aplica en la consecución de los fines señalados. Finalmente, presentaremos las conclusiones a las que nos conduce el camino realizado.

Sáb 11:50 am – 12:10 pm
Acción, Ciencia, Contemplación

Cierre 12:50 (19:50) [14:50]

Leibniz’s discontent with the cogito

Enrico PasiniSala 1

Sáb 12:50 pm – 2:20 pm
Cartesianos, Cogito